| Entrevista | Josep Puxeu Rocamora | SECRETARIO DE ESTADO DE MEDIO RURAL Y AGUA

«No entiendo cómo en la crisis láctea no hubo gente que dejó de producir»

El número dos del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino anuncia que el plan de reestructuración del sector «contará con 70 millones adicionales al año»

Josep Puxeu estuvo este pasado fin de semana en una reunión en La Bañeza

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A. Caballero
León

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Le sobra campo. Dentro de su ministerio también, donde controla el 74% del presupuesto. Josep Puxeu (Falset, Tarragona, 1958), que salió de la Unió de Pagesos, mira a los agricultores y ganaderos para hablarles de recortes, de PAC, de chequeo médico, de horizontes..., hasta de futuro, en un sector que vive del pasado.

-En León, sólo un tercio de las solicitudes de la PAC son de agricultores profesionales, ¿no aumentará esta situación con el desacoplamiento total?

-No, en absoluto. La estructuras de la propiedad y de la producción en España desde hace muchos años no coinciden. Hay que tener en cuenta que hay una agricultura que está creciendo año a año en volumen, que la producen los agricultores más tecnificados. Pero en esta estructura conviven agricultores a tiempo parcial, en algunas zonas y en algunos cultivos, que perciben poco montante global de la PAC, muy fragmentado y con muchas solicitudes, como son los cítricos, el olivar y el viñedo; y agricultores de cultivos herbáceos, que cada vez se concentran más, con profesionales y empresas especializadas. De los 5.600 millones de apoyo al primer pilar de la PAC son unas 300.000 ó 400.000 explotaciones las que generan el mayor nivel de producción y cobros. En el resto, cuando hemos estado discutiendo el chequeo de la PAC para pasar el mínimo de 100 a 250 euros y meter esos fondos en el primer pilar, hemos descubierto que son unos 200.000 expedientes los que llegaban a los 250 euros.

-¿Cómo analiza la pérdida de valor adquisitivo en sectores como el ovino?

-En el sector del ovino se juntaron el pasado año varias cuestiones: la lengua azul, una no alternativa de pastos en estabulados y no, un precio alto de cereal y un precio bajo de carne. Esta situación ha cambiado. En Teruel me decían el otro día que están en un ciclo alcista. Se ha tomado una decisión que puede coadyuvar a mejorar ese sector, con el desacoplamiento de las ayudas en función de la cabaña del 2008. Algunas organizaciones pedían que parte del desacoplamiento sirviera para financiar políticas de futuro para el sector y lo que planteamos, muy seriamente, con las comunidades es que se tomaran fondos de la modulación, pero no de los ganaderos que han sufrido una crisis.

-La situación del vacuno no es muy diferente.

-El vacuno de carne ha ido aguantando bastante mejor la situación, aunque tuvo meses difíciles. En cambio, el vacuno de leche ha tenido una caída por exceso de producción en mercados internacionales. Se llegó a 60 céntimos el litro; precios demasiado altos en origen que comprimieron la oferta en función de la demanda mundial, lo que incrementó el volumen y ahora estamos pagando el efecto rebote. Es una caída demasiada larga, pero en los próximos dos o tres meses se va a corregir.

-Pero hasta llegar a eso...

-Entre medias, ha habido una serie de productores que lo tenían vinculada a sus empresas consumidoras: cooperativas o grupos industriales, que han estado trabajando por encima de los 30 céntimos, y otra parte que ha estado pasándolo muy mal, con problemas incluso de recogida. Ese problema se podía arreglar con intervención, por eso abrimos un periodo de intervención de leche en polvo desnatada y de mantequilla, a la cual se acudió muy poco desde España, que tenía como objetivo limpiar el stock. Ahora, ha ido funcionando la intervención y reducción de producción en Alemania, en Francia y en España, y estamos en ajuste. Además, se dio un elemento adicional: precios anormalmente bajos en la distribución, ante lo que hemos tomado las medidas oportunas de control de calidad y apercibimiento a la distribución para salvaguardar la competencia.

-Parece que el sector, en León, espera un plan de abandono.

-En el plan de reestructuración del sector lácteo se contemplan una serie de medidas que van dotadas presupuestariamente con 70 millones al año adicionales que provienen de la modulación. Dentro de esos planes y antes de la liberalización total de las cuotas en el 2015 hay que pensar que se necesita para crecer y para poder ir abandonando. El tema más fácil para el abandono ahora es la transferencia de cuota; no entiendo cómo en esta situación de crisis no ha habido gente que ha dejado de producir, reservándose la cuota.

-Para el ovino y caprino, las organizaciones agrarias, como Ugal, le reclaman medidas de choque.

-Hemos definido una serie de sectores prioritarios en la conferencia sectorial: vacuno de leche, ovino-caprino, leguminosas de consumo humano y cereal con bajos rendimientos, en los cuales, dentro del chequeo médico, vamos a aplicar los 230 millones de euros que proceden de los remanentes no utilizados de la modulación. Son cuatro sectores que en este periodo llevarían apoyos adicionales. Después, quedaría remanente para gestión de alguna crisis puntual. Con ese dinero, más algunas partidas cofinanciadas al 50% con las comunidades autónomas, queda margen para hacer políticas agrarias al margen de las segundas opciones.

-¿Cómo son estas ayudas del ovino?

-Son las que vienen establecidas en los decretos que habíamos llamado ferrari, donde priorizábamos un tipo de ganadería que han definido las comunidades autónomas. Unas son por unidades de explotación y otras no tan definitivas por cabeza de ganado sino para la gestión de la productividad.

-En León hubo mucha polémica por el documento en el que se cuestionaba la rentabilidad de las explotaciones de vacuno de leche. ¿Cuál es la posición del ministerio?

-Fue un papel no vinculante donde hacían un ejercicio teórico de dónde les parecía que les podía salir más a cuenta qué.

-Le echaban la culpa al ministerio...

-(Ríe) Es lo más fácil, pero lo hizo Bruselas, que normalmente no acierta en esos documentos.

-¿Cómo está el plan de modernización de regadíos?

-Está prácticamente listo; a punto de enviarlo al consejo de Estado y pactar con las comunidades autónomas las obras. En grandes líneas es un horizonte 2013, del orden de 2.000 millones de euros y que no sería de choque, sino que continuaría más allá. Vamos a intentar actuar sobre unas 700.000 u 800.000 hectáreas, entre las cuales siempre habrá regadíos con un cierto nivel de obsolescencia y, acabadas las grandes zonas regables nuevas, sobre todo en Payuelos, actuaciones en modernización.

-¿Cómo entiende que tras gastarse una millonada en Payuelos haya hectáreas que aguardan ya sin poder regar?

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-Hay una zona pendiente de electrificación. La experiencia nos demuestra que es bastante más costoso hacer nuevos regadíos que modernizar. Ahora hay sectores en Payuelos que podían estar regando si tuvieran suministro eléctrico. Se tarda un par de años en arrancar. La comunidad de regantes se está inventando, no existe la actividad ni la habilidad de las que cuentan con años de rodaje.