La provincia cuenta con cerca de400 edificios públicos sin ningún uso
Casi el 70% están en mal estado por la falta de fondos de los ayuntamientos y las juntas vecinales para acometer su rehabilitación y promover nuevos destinos

La casa foresta de Crémenes, cedida en su día por Icona a la junta vecinal, es un ejemplo de inmuebl
León suma actualmente un total de 398 edificios públicos sin uso alguno repartidos en 127 municipios -”veinte de ellos en la comarca del Bierzo, con 62 de estos inmuebles-” de los 208 de menos de 20.000 habitantes de la provincia. Según refleja la Encuesta de Infraestructuras y Equipamientos de Competencia Municipal realizada por la Diputación, cerca del 70% de estos emplazamientos además se encuentran en mal estado, frente al 9% que presentan una buena conservación y el 20,8% que obtienen la calificación de regular.
La asfixia económica de los ayuntamientos y las juntas vecinales del área rural -”prácticamente titulares de estos espacios en la mayoría de los casos-” no permite destinar fondos para la rehabilitación de estos edificios, cuyo deterioro crece al no contar con uso destinado para su recuperación para la colectividad. Los municipios en estas circunstancias sólo pueden aspirar a recuperar los inmuebles si reciben ayudas externas procedentes de la Junta, el Estado, la Diputación o alguna fundación o entidad financiera.
También la pérdida constante de población provoca que en realidad esos núcleos no precisen edificios públicos para albergar servicios, a no ser aquellos relacionados con asistencia a los ancianos a través de centros de día o residencias o iniciativas relacionadas con sus grupos de acción local u otros proyectos relacionados con el medio ambiente.
De hecho, los edificios públicos abandonados son viejas escuelas ya sin niños, antiguas sedes de reuniones vecinales o inmuebles cedidos a los ayuntamientos o pedanías por organismos como Icona y Obras Públicas, confederaciones, dependencias de la Guardia Civil, el Ejército, eléctricas, minas o empresas que en su día estuvieron allí ubicadas y su actividad cesó.
También aparecen en esta lista casas de médicos, curas y maestros que décadas atrás se veían obligados a residir en los pueblos por las malas comunicaciones, difíciles accesos y otras circunstancias de aquellos momentos con enormes déficits en los pueblos.
A la cabeza de los municipios con más edificios públicos sin uso se sitúa Valderrueda, que suma dieciséis; Riello, con catorce, y Boca de Huérgano con otros trece. Igualmente, cuentan con un número significativo, diez, Santa María de Ordás y Villafranca del Bierzo. Ocho contabilizan Encinedo, Gradefes y Valdefresno. También la Encuesta de la Diputación refleja 81 municipios que no tienen ningún inmueble de estas características abandonado.
Por partidos judiciales, el de León alberga el mayor número de edificios públicos sin uso con 127, seguido por Cistierna con 73, los 62 de Ponferrada, 60 en Astorga, 37 en La Bañeza, 25 en la zona de Villablino y 14 en el de Sahagún.
Precisamente este último partido judicial presenta el mejor grado de conservación en estos espacios: un 50% de ellos se hallan en mal estado, frente al casi 84% de los del Bierzo, el 80% de Laciana, el 75% de Astorga o el 67% de León.
Llama la atención el escaso porcentaje de inmuebles en buen estado, ya que el total provincial suma únicamente el 9%, es decir, sólo 36 de los 398 edificios incluidos en esta lista. La Bañeza registra el mayor número de ellos, seguido de Sahagún, Astorga, Cistierna, León, Villablino y el partido judicial de Ponferrada.