Sólo la agricultura y los servicios crearon riqueza el año pasado en León
La crisis frena el abandono del mundo rural, y sólo la actividad agroalimentaria mejoró su ritmo en el sector industrial. Industria y construcción pierden gas
El sector agroganadero, pese a los problemas estructurales que le aquejan, fue el que mayor crecimiento económico registró en la provincia el año pasado. También los servicios, con grandes diferencias según los sectores, consiguieron en general una evolución positiva. En cambio la construcción, pero también el sector industrial y energético, redujeron su aportación al crecimiento económico de la provincia. Así se deduce del análisis sobre los sectores productivos en la provincia realizado por el Consejo Económico y Social de Castilla y León en un informe del 2008. Un análisis en cuyas conclusiones, además de abogar por el desarrollo de sectores emergentes como la logística y el conocimiento, recomienda apostar con fuerza por las actividades agroalimentarias. Y advierte que ante el agravamiento de la situación económica el cambio de modelo es más acuciante que nunca.
El análisis de los sectores productivos en la provincia refleja cómo el agroganadero «fue el que presentó los mejores resultados del año». En concreto la riqueza generada en la provincia de León aumentó un 3,6%, lejos del 5,5% y 5% de Valladolid y Zamora, pero por encima de la media autonómica. La mejor producción de cereales de las últimas décadas compensó los problemas en los que sigue inmerso el sector lácteo. Aunque una de las causas por las que se ha mantenido la actividad en la agricultura y ganadería provinciales se debe al mantenimiento del empleo: hay menos agricultores por cuenta propia a causa de las jubilaciones, pero «la delicada situación que atraviesa el resto de los sectores ha frenado la tendencia a salir del medio rural a los nuevos activos agrarios».
En el caso de la industria y la energía, ambas actividades tuvieron en el 2008 un comportamiento negativo. A nivel autonómico la automoción se ha llevado la peor parte, y ha arrastrado a parte de la industria autonómica. Con todo, el sector siguió generando riqueza en Valladolid. No ocurrió lo mismo en León, con un descenso del 2,2% en el valor añadido industrial. Llama la atención el hecho de que el sector de la alimentación ha sido «de los pocos que ha contribuido algo a frenar algo la caída del índice de producción». El CES recuerda que este sector genera en Castilla y León más de una cuarta parte de la riqueza industrial no energética, y que empleoa a más de 38.000 personas.
El mal año de la construcción. También registró un comportamiento negativo, aunque más esperado, la construcción. La desaceleración se agudizó a finales de año, y los factores que explican la situación son, según el informe, «el importante stock de viviendas existentes, el incremento de los tipos de interés y los problemas financieros que se han agudizado en el transcurso del año». La vivienda residencial ha sido la más afectada por el desplome de la actividad en el sector.
La conclusión es que la aportación de la construcción en la generación de riqueza fue un 2,5% inferior al ejercicio anterior. Moderado descenso si se compara con provincias como Ávila, Palencia o Zamora, con descensos superiores al 5%.
En cambio el sector servicios, en general, incrementó su contribución a la riqueza provincia. Un 2,1%, también en la media autonómica. Aunque con una desaceleración en la tasa de crecimiento, debida sobre todo a la caída del consumo y su efecto sobre el comercio, la evolución en general ha sido positiva. Se han dejado notar, sin embargo, los problemas de solvencia por la pérdida de empleos y las restricciones de crédito; así como «los problemas de la construcción residencial y el sector financiero, que han estrangulado la actividad económica empresarial».
El mayor crecimiento el año pasado fuer para los servicios de venta, junto con transportes y comunicaciones. Crecen también las empresas dedicadas a las nuevas tecnologías.