Martín-Granizo: «Hay que conseguir que el fiscal sea el instructor»
Emilio Fernández, Antonio Fonseca, Manuel Martín-Granizo y Manuel García Prada.
El fiscal superior de Castilla y León, Manuel Martín-Granizo (de ascendencia leonesa), hizo votos en su discurso para que pronto se consiga que los fiscales «terminen siendo los instructores del procedimiento, que es su sitio natural». Martín-Granizo se sintió orgulloso de pisar el suelo de la sala en la que trabajaron muchos años su abuelo y su padre «pero triste porque el terrorismo ha vuelto a atacar a los servidores de lo público».
Reconoció que no es costumbre ensalzar a los antecesores de los cargos en la toma de posesión de quienes les relevan «pero Lourdes (Rodríguez) fue una persona muy comprometida con León, siempre provechosa y muy crítica cuando fue necesario».
Recordó que la Fiscalía Provincial de León ha sido pionera en materia de inspección «y dispone de una estructura orgánica adecuada. Ahora tiene el mejor jefe posible, un hombre sensato y valiente, serio en su trabajo, detallista y apreciado entre los funcionarios y buen amante de la naturaleza, de la mecánica y de los deportes autóctonos, que desde hoy cuenta con los apoyos de todos los fiscales de Castilla y León», finalizó su intervención.