Herrera afirma que las cuentas del Estado olvidan la León-Valladolid
El presidente de la Junta descarta, a diferencia del Gobierno central, una subida de impuestos en la comundiad, y garantiza los servicios sociales básicos
Juan Vicente Herrera, en réplica a la oposición ayer en el Pleno de las Cortes.
A falta de pocos días para conocer todos los detalles de los presupuestos de Castilla y León para el 2010, Juan Vicente Herrera desveló ayer en el Pleno de las Cortes nuevos detalles en torno a las cuentas. Los castellanos y leoneses no tendrán que hacer frente a más subidas de impuestos, por lo que las nuevas imposiciones fiscales vendrán sólo de la mano del gobierno central de José Luis Rodríguez Zapatero. Hasta 630 millones de euros, según el presidente autonómico, que tendrán que asumir los castellanos y leoneses a cuenta de esa mayor carga impositiva.
Los servicios públicos básicos también serán intocables esta vez; Herrera blinda la sanidad, la educación, los servicios sociales y el empleo; todo a cuenta de un endeudamiento al que habrá que recurrir, asumido desde el principio en esta ocasión.
Herrera respondía así a la portavoz socialista en las Cortes, aunque aún quedaban balas en la recámara para atacar al gobierno central. Joaquín Otero abrió la veda; el leonesista se interesó por la valoración de los presupuestos del ejecutivo central para Castilla y León, aunque para disimular también trajo a debate las partidas presupuestarias que afectan a León, como la integración de Feve en la ciudad o la León-”Braganza.
Para Herrera, las cuentas del Gobierno son malas para Castilla y León, «porque son malas para España», e hizo referencia a la disminución de los fondos de compensación o el desvío de partidas de unas infraestructuras a otras. Ahí sí hizo se acordó de la interminable León-”Valladolid. Sería la única a los proyectos resumidos por Otero en su pregunta, aunque lo cierto es que ni el propio leonés hizo mayores esfuerzos para pedir más explicaciones; renunció a la dúplica y se dio por satisfecho con las palabras de Herrera en su primera intervención.