Entrevista | Juan José García Marcos | presidente de aspace león
«El futuro de Aspace es luchar por un proyecto global para los afectados»

Juan José García Marcos.
Con una prevalencia en la provincia de León de 700 personas afectadas con parálisis cerebral y una atención a 82 afectados, Aspace emprende una nueva etapa en la que se marca como objetivo la consecución de un proyecto global de atención integral para los discapacitados. Juan José García Marcos toma las riendas de la Asociación de Atención a las Personas con Parálisis Cerebral de León para poner al servicio del colectivo su experiencia en la administración como secretario general de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio y secretario territorial de la Junta de Castilla y León. «La vida ha golpeado a mi puerta» -como el mismo define su experiencia personal como abuelo de una niña afectada - «he querido corresponder sirviendo a Aspace y a las personas con parálisis cerebral».
- Usted que conoce el problema de la parálisis cerebral de primera mano ¿en qué va a poner más empeño a partir de ahora?
-"Los paralíticos cerebrales necesitan un tratamiento integral, con un carácter global. El tratamiento que ha de hacerse es como un proceso de construcción en el que intervienen los afectados, las familias y los profesionales. La terapia para los discapacitados descansa en cuatro pilares fundamentales: la fisioterapia, la terapia ocupacional, la educación compensatoria y la logopedia. Es decir, un tratamiento integral y personalizado.
-¿Cuáles son los objetivos que persigue en esta etapa que ahora inicia?
-En la última junta directiva hemos creado seis comisiones de trabajo. La primera se centrará en las relaciones laborales, seguridad e higiene del trabajo para los 72 trabajadores especializados y de servicio de Aspace. Otra comisión vigilará las relaciones institucionales y comerciales. Tenemos que llamar a todas las puertas para procurar el bienestar de los niños afectados. No sólo necesitamos material sino apoyo para abordar determinadas empresas. Tenemos también una comisión de márketing e imagen para acercarnos a la sociedad. Tenemos que hacer ver a la gente que dentro de unos cuerpos retorcidos hay un alma que está entre rejas. También queremos reactivar el asociacionismo y la promoción del voluntariado. Uno de los retos más importantes está plasmado en la comisión de futuro, con el que buscamos la consecución de un proyecto global.
-¿En qué consiste ese proyecto global y por qué es necesario?
-Estamos viviendo a golpe de improvisación, con la generosidad de la Diputación, que nos cede las instalaciones de San Cayetano y nos sufraga algunos gastos. Pero actualmente nos encontramos con ciertas incoherencias en nuestras instalaciones. Queremos corregirlo con un proyecto global, integrador, mirando al futuro, de todo lo que queremos que sea Aspace. Partiendo de nuevo.
-¿Con qué cuentan para llevar a cabo este proyecto?
-Con ilusión y con la razón, que es el fundamento de todas nuestras exigencias. La justicia social, el estado social que proclama la Constitución. Contamos con el amor tan grande que tenemos hacia estas personas. Esa es nuestra fuerza. También contamos con la confianza de una sociedad que, bien informada, estamos seguros de que va a responder. Contamos con unas administraciones que deben remover los obstáculos que impidan o dificulten la plenitud de la igualdad. Ahora estamos sobreviviendo, tenemos techo, pero queremos poner orden en todas las instalaciones que, de manera inconexa están es pie. Queremos buscar, si se puede, una ubicación, un proyecto global integrador del tratamiento de estas personas, con la financiación que nos corresponda y la que tenga a bien aportarnos la sociedad leonesa.
-¿Está hablando de un centro común para todos los servicios de Aspace?
-No tienen que ser todos. No está mal que la residencia de San Lorenzo siga integrada en el barrio, está bien allí. Está bien también el centro ocupacional de San Feliz de Torío. Pero a todo lo demás, las aulas de formación y la residencia, hay que darles sentido, e incorporar otras técnicas y otros materiales que indudablemente tienen que existir y que nosotros todavía no hemos llegado a ellos. A parte de las atenciones sanitarias, educativas y laborales, hay que pensar en servicios más específicos, como los centros de tratamiento en atención temprana, fisioterapia, comunicación, lenguaje, habla, alimentación, rehabilitación, psicoterapia, intervención social, centros de adultos, centros especiales de empleo, residencias, pisos tutelados... en esa línea sin fin hemos de movernos buscando las mejores técnicas, los mejores profesionales, los mejores instrumentos y materiales. Todavía estamos lejos. Creemos que existe un horizonte y un camino y nos tenemos que sumar. Encontraremos dificultades, pero lo vamos a intentar, es una manera de manifestar nuestra ilusión.
-¿Cómo van las obras de la residencia que se está construyendo en San Cayetano?
-"Está casi terminada. Tiene capacidad para veinte camas, pero necesitamos ampliar el servicio.