Entrevista | Luis Alejandre Sintes | general del ejército de tierra
«El acercamiento de Rusia y EE.UU. introduce nuevos aires para la paz»
El general Luis Alejandre, durante su intervención en las jornadas en el Hostal de San Marcos.
El general Luis Alejandre, ex jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra, participó ayer en las IV Jornadas de Seguridad y Defensa organizadas por la cátedra Almirante Bonifaz, la Universidad de León y el Club de Prensa del Diario de León. La organizadora de las jornadas, Margarita Torres, lo definió como «verdadero caballero» por su conocimiento «del mundo de las armas, la política, la justicia y la historia»
-Usted escribe artículos sobre política internacional en materia de Defensa y también está dedicado a investigar el trabajo de los militares españoles en misiones en el extranjero, como el general Prim.
-El general Prim hizo una expedición desde Filipinas hasta Indochina y a México con Francia e Inglaterra. Ahora preparo un libro sobre la anexión de Santo Domingo a España, que se produjo en 1861, una misión poco conocida en la que mandamos 32.000 soldados españoles y murieron 7.000. Quiero rescatar ese tipo de misiones y pasar un mensaje a los jóvenes, para que no se crean que son los únicos que se sacrifican y que se van lejos de casa.
-Si tuviera que destacar la figura de algún militar relevante en todas estas misiones ¿a quién nombraría?.
-A muchos y callados. Ahora nos preocupamos más de los soldados. Yo hablaría de los silenciosos sufridores de Bosnia. hay gente a la que no le hemos dado el valor que tuvieron en aquel momento. Estamos en deuda con ellos porque como políticamente no era correcto pasaron en silencio. En esto hemos ganado. La sociedad se ha sensibilizado y siente más los problemas de los militares, que al final son un trozo de la sociedad. Estas jornadas ayudan a ello.
-¿En qué momento profesional están los casi 3.000 militares españoles destacados en las distintas misiones?
-Hay un buen rodaje. Están bien preparados, pero por supuesto siempre habrá carencias, nunca se estará bien del todo porque en los conflictos asimétricos se juega siempre con un enemigo que elige momento y circunstancia y lleva la ventaja de la sorpresa. Tanto por mentalidad como por actitud y aptitud están bien preparados.
-El cambio de gobiernos y de decisiones políticas sobre política militar ¿de qué manera afectan al desarrollo de las misiones y cómo influye en la tropa?
-Si afecta. En la conferencia, cuando me refiero a Gaza, hablo de la dificultad de conseguir acuerdos de paz en momentos electorales. En enero del 2009 Israel se estaba jugando unas elecciones y a los candidatos a ganar, que luego ganaron, les interesaba acercarse a la extrema derecha, los duros. El golpe a Gaza fue un golpe para los duros. En aquel momento estaba el cambio de Bush a Obama. Son momentos muy delicados. En España lo vivimos con la Marcha Verde en el que los marroquíes/americanos aprovecharon un momento de debilidad del gobierno franquista. La sociedad internacional debería tener ya estudiados mecanismos para evitar que se produzcan esos desequilibrios, que afectan a los más de mil soldados que tenemos en la zona y ya hemos pagado con sangre los problemas internos entre el ejército libanés, Israel e Hizbulá, sin saber exactamente quiénes son los que provocan atentados.
-¿Tiene motivos Israel para estar preocupado con las amenazas de Irán?
-Israel está preocupado. Primero por la presión demográfica en su propio territorio y los problemas del agua. Israel pasa por ser el fuerte y no siempre es así. La gran masa árabe palestina es superior a Israel que muchas veces lucha por su supervivencia, lo que los pone en una situación no lógica con maniobras que obedecen a la presión del miedo a que los hagan desaparecer. Irán dice que quiere la extinción del pueblo israelí, ante ésto Israel se endurece.
-¿La actual situación política, con Obama en EE.UU. y los nuevos líderes en Palestina e Israel abre oportunidades para la paz?
-Soy optimista. Con Obama se ha reforzado las Naciones Unidas. En la última resolución sobre armas nucleares han trabajado por igual Rusia y EE.UU. EE.UU. ha comprendido que Rusia es un factor clave para el problema de Afganistán. Oriente Medio es el territorio con más procesos de paz y más negociaciones por kilómetros cuadrado. La última donación para la Autoridad Nacional Palestina es de 7.400 millones de dólares. El acercamiento entre EE.UU. y Rusia trae nuevos aires para la paz.
-Usted también ha escrito sobre la Cochinchina ¿cree que Afganistán es otro Vietnan?
-No. Vietnan jugó su papel en los momentos de Guerra Fría con el apoyo de la URSS, y la sociedad americana estaba dividida, no había respaldo a esa guerra. En cambio, la misión en Afganistán tiene el respaldo de Naciones Unidas, la legalidad de la OTAN, de una coalición internacional bien asentada y un buen apoyo, a pesar de que hay gente en contra, de la opinión pública internacional, consciente de que nos jugamos en aquel país. que vive en la edad media, lo que nos puede venir a nosotros. Hemos extendido los cinturones de seguridad porque lo que pese en estos países repercute en casa.
-¿Pero las cosas no van bien en Afganistán?
-Hay dificultades. Tampoco iban bien en Irak pero se están arreglando las cosas. En Afganistán se inicia ahora un proceso fuerte, con la segunda vuelta de las elecciones. En parámetros nuestros, Afganistán es un país corrupto, de caciques, de señores de la guerra. El sistema internacional ha obligado a repetir las elecciones. Hasta el siete de noviembre pasaremos unos días de muchísimo riesgo hasta el 7 de noviembre. La comunidad internacional unida ha decidido que tiene que repetirse las elecciones. Se sientan las bases para una democracia, que nunca será como la de un país occidental, pero no hay por qué pensar mal.
-Como jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra ¿cuál fue el momento más difícil que tuvo que afrontar?
-El momento duro, por supuesto, el accidente del Yak 42, por el número de víctimas y por las consecuencias que ha tenido por no haberse hecho bien las cosas. Otros momentos políticamente complejos como fue la retirada de Irak, que no nos produjo problemas fuertes. Sabíamos que había un partido que en campaña electoral habló de la retirada de las tropas de Irak y el esfuerzo nuestro fue cumplir unas condiciones en las que estábamos comprometidos con 83 países. Ciertos políticos quisieron que regresáramos de Irak al día siguiente. Siempre me acordaré de un Domingo de Ramos, 18 de abril, que me decían: «Mañana vuelven», pero no podíamos porque teníamos un memorando con 38 países de preaviso de retirada. En la distribución del territorio los países se ayudan entre ellos. De un día para otro no puedes decir que te vas. El proceso de retirada fue militarmente bien ejecutado, políticamente no entro a valorar. La misión de Irak fue muy semejante a lo que hacemos ahora en Afganistán, intervenir en la postguerra. Pero, como siempre, hay lecturas para todos los gustos.