Piden 25 años de prisión para el acusado de matar al guardia civil que lo perseguía en moto
El agente falleció tras ser embestido por el vehículo en Villaquejida en julio del 2007
La Audiencia Provincial de Zamora pasa vista oral hoy, a partir de las 10.00 de la mañana a la acusación de un presunto delito de homicidio doloso, en concurso con otro de resistencia a la autoridad, un tercero de atentado y un cuarto contra la Seguridad del Tráfico, de los cuales se imputa a un individuo procesado por la muerte de un agente de la Guardia Civil natural de León, que el 11 de julio del 2007 perdió la vida en las inmediaciones de Villaquejida mientras perseguía a una pareja que se había saltado un control antiterrorista.
El Ministerio Fiscal solicita una pena de alrededor de 25 años de prisión, mientras la acusación particular, que encarna la defensa de los intereses de la familia del fallecido, exige 40 años de prisión. La defensa expone en su escrito que su patrocinado sufre problemas mentales que explicarían su comportamiento y propone la libre absolución.
El día de autos, la víctima y su compañero de tareas salieron en persecución de un Opel Astra rojo, a bordo del cual viajaban el imputado, Pablo A.F. y una joven de iniciales E.G.F., que se habían saltado un control rutinario antiterrorista a la altura del kilómetro 21 de la autovía A-231 (León Burgos) en la zona de Santas Martas, procedentes de Sahagún donde trabajaban. Los dos contaban 25 años de edad en el momento de los hechos.
El vehículo enfiló a continuación la A-66 (León-Benavente) y en el momento en el que el agente fallecido se colocó a la altura del coche perseguido, para exigirle que detuviera la marcha, de acuerdo al escrito de calificaciones del Ministerio Fiscal, el procesado pegó un volantazo y sacó de la carretera la motocicleta del guardia, que se estrelló contra el quitamiedos. El agente perdió la vida prácticamente en el acto.
Notificado a la Comandancia de León lo ocurrido, se montó un nuevo dispositivo de emergencia en la A-52 (Benavente-Orense) por la que se habían desviado los sospechosos en su alocada fuga. La Guardia Civil se apostó en un tramo etre las localidades de Mombuey y Puebla de Sanabria, donde después de efectuar varios disparos intimidatorios lograron detener e interceptar el vehículo.
Los detenidos fueron trasladados al juzgado de Benavente (Zamora). Allí el titular de guardia ordenó el ingreso del principal sospechoso en la prisión de Fontcalent (Alicante) al diagnosticar los forenses que sufría un fuerte brote psicótico.