La muestra nació como una exposición de burros en 1920
Sólo la Guerra Civil obligó a suspender una cita que suma noventa ediciones
La imagen muestra los primeros tractores que llegaron a la feria de Valencia de Don Juan en 1957.
La Feria de Febrero de Valencia de Don Juan celebra este año su nonagésima edición.
Fue allá por el 2 de noviembre de 1919 cuando la corporación municipal, encabezada por Eusebio Martínez Martínez como alcalde, acordó la creación de una feria en la localidad el jueves y viernes de carnaval. En ella se expondrían toda clase de ganados. Y el sábado y el domingo quedaría reservado para burros garañones, muy importantes en aquellos tiempos en la zona para las labores del campo.
Así, la primera feria se celebró los días 12, 13, 14 y 15 de febrero del año 1920. A ella acudieron los mejores ejemplares. Poco a poco la muestra se fue asentando y adquiriendo prestigio y renombre.
En todo su recorrido sólo tuvo que suspenderse durante la Guerra Civil. Y al terminar la contienda se vuelve a recuperar en 1940.
En la década de los cincuenta se va produciendo una modernización en la agricultura y la ganadería. Todo esto afecta muy directamente a la feria donde poco a poco las modernas máquinas van sustituyendo a los aperos de labranza utilizados con animales de tiro. En el año 1956 tiene lugar la primera exposición de maquinaria agrícola. Y un año después, en 1957, llegan a Valencia de Don Juan los primeros tractores de la mano del empresario coyantino Cecilio Marinelli. Una veintena de Lanz dejaron boquiabierto al público presente. Y es que suponían toda una revolución para el sector.
Poco a poco el ganado va perdiendo importancia y la muestra se reduce a un sólo día.
De 1977 hasta 1991 se celebra una exposición de maquinaria usada.
A mediados de la década de los noventa se registra un espectacular incremento en el número de expositores, pasando de los 71 de 1977 a 150 en 1999.
Con la entrada del nuevo siglo, la muestra se traslada de las calles de la villa al polígono industrial, aunque esta ubicación siempre fue contemplada por el Ayuntamiento como algo provisional.
Finalmente en el 2007, el recinto de La Isla acoge por primera vez la feria. El paraje, situado junto al río Esla y muy cercano al casco urbano, es el lugar elegido como el definitivo para el recinto ferial.
Hoy, la muestra está considerada una de las más importantes de Castilla y León.