Sorprenden in fraganti a un presunto butronero cuando robaba en un bar
El establecimiento ya había sufrido hace una semana la visita de los ladrones, que practicaron un agujero en un piso superior y que el arrestado reabrió ayer

Aspecto que mostraba el butrón ayer, tapado con un tabla.
A la segunda fue la vencida. La Guardia Civil detuvo ayer a un hombre que se introdujo en un bar de la calle Imperial para robar tras practicar un butrón. Los agentes pillaron al presunto delincuente con las manos en la masa. Se da la circunstancia de que este bar había sufrido un robo por el mismo procedimiento hacía una semana.
El responsable del negocio, un conocido bar de la calle Imperial, en el centro de La Bañeza, relataba que ayer recibió una llamada de la Guardia Civil en la que se solicitaba su presencia en el local, con el fin de que abriera éste, ante la evidencia de que en el interior se encontraba alguien. Según el empresario, el robo se produjo antes de la seis de la mañana y, al detectarse el hecho delictivo, guardias del puesto principal de La Bañeza acudieron al lugar con el fin de abortarlo.
Antes de su detención, el arrestado había reventado una máquina tragaperras y otra de videojuegos, haciéndose con el dinero que se encontraba en ésta. «Hace una semana, también en la noche del domingo al lunes, reventaron una recreativa y la caja registradora, en la que no dejaron ni una moneda de cinco céntimos», manifestaba el propietario del local.
Aunque no fue posible confirmar ayer si la autoría de ambos robos corresponde a la misma persona, coincide el modus operandi : el butrón se practicó las dos ocasiones en un piso situado encima del bar, que se encuentra deshabitado, si bien, ayer el agujero «fue más pequeño que el de la ocasión anterior», explicó el responsable del negocio, que señaló que en los días que mediaron entre uno y otro asalto había tapado el agujero practicado. En el primer suceso, el autor o autores abandonaron el bar por el mismo lugar por el agujero abierto para acceder a su interior.
«Al menos no hay destrozos». Aunque en ambas ocasiones las máquinas de las que se obtuvo el dinero quedaron «desguazadas», el hostelero veía el lado positivo del caso: «Al menos no han destrozado todo lo que han pillado», señalaba, motivo por el que tanto el lunes pasado como ayer «he podido abrir con normalidad, después de limpiar los cascotes del agujero».
El caso del primer butrón en el bar de la calle Imperial fue bastante comentado la semana pasada en La Bañeza y ayer, a medida que se iba corriendo la voz sobre el nuevo asalto, los bañezanos no podían impedir una exclamación mezcla de sorpresa e incredulidad: «¡¿Pero otra vez?!»