Una joven implicada en las pintadas de Alija niega la agresión a la familia
Rechaza estar tras los escritos xenófobos y califica como un «forcejeo» el enfrentamiento entre la pareja denunciante y personas de su círculo cercano

María Guadalupe Martínez ante una imagen tomada durante el supuesto forcejeo.
Se llama María Guadalupe Martínez Bécares y fue implicada en el asunto de las pintadas xenófobas de Alija como presunta autora de algunas aparecidas en el garaje de la pareja que la semana pasada denunció haber sido víctima de una agresión. No se esconde, da la cara, y asegura que tanto ella como otras personas de su círculo más próximo, en concreto su pareja y varios familiares de éste, nada tienen que ver con dichas pintadas. Pero va más allá e indica que entre la pareja denunciante y sus allegados no se produjo ninguna agresión, tal y como denunciaron la semana pasada J.J.V. y M.V.P., sino que hubo «un forcejeo».
Martínez Bécares afirma que este encontronazo se produjo, supuestamente, cuando su pareja y dos familiares de éste exigieron a J.J.V. y M.V.P. que dejaran de hacer en la fachada de su casa pintadas que los vinculaban con anteriores escritos de contenido xenófobo. «El forcejeo se produjo al intentar quitarle la brocha» a J.J.V., asegura. «No hubo pelea, la herida que tenía él (en referencia a éste último) no sé de dónde saldría», dice la joven, que añade: «Mi pareja y sus familiares creen que pudieron haberse autolesionado». Aclara que no estuvo presente durante el enfrentamiento, pero que posee imágenes que probarían su versión.
La joven asegura que estas personas próximas a ella también presentaron lesiones tras lo que califica como forcejeo, de las que existe parte médico. «Una persona tenía un mordisco en la muñeca y las consecuencias de un puñetazo en cara y oído, y otra, un dedo entablillado», añade.
El anciano y la niña . La tercera persona que, según los denunciantes, habría participado en los hechos, no tomó parte en el encontronazo, según la joven, que asegura que el anciano y la niña hija de la pareja no fueron agredidos. En la misma línea, Martínez Bécares expresa a Diario de León sus sospechas de que las pintadas de contenido xenófobo realizadas en el área deportiva de Ozaniego «pudieron haber sido hechas por ellos», en referencia a la pareja que denunció la agresión. «Son muy dados a la provocación, y enmascaran bajo la presunta xenofobia, que no es tal, los problemas reales que han tenido con vecinos y otras familias llegadas al pueblo» al amparo del programa de repoblación del Ayuntamiento. «Tienen tantos frentes abiertos, y tantos enemigos, que vete a saber quién hizo las pintadas. Pudo ser cualquiera», dice.