La ULE y Cistierna acuerdan dar continuidad a los cursos de verano
La ponencia que clausuró el curso sobre la España de los años cuarenta vino de la mano del profesor de la Universidad de Salamanca, José Luis Gavilanes Laso
Momento de la clausura del curso de verano que la ULE celebró en Cistierna
El alcalde de Cistierna y diputado provincial, Nicanor Sen, fue el encargado de clausurar el curso de verano que la Universidad de León ha celebrado en Cistierna. En esta clausura estuvo acompañado por el teniente alcalde, Javier Arias, y el coordinador del curso el profesor de historia de la ULE, Javier Rodríguez González. A este curso han asistido más de medio centenar de personas procedentes de la comunidad y de otras provincias españolas. Nicanor Sen anunció que el acuerdo entre la ULE y el Ayuntamiento de Cistierna permite dar continuidad a este curso que en la próxima edición tratará sobre la España de los años cincuenta. «Nuestra intención es que la Universidad de León cuente siempre con Cistierna para sus cursos y para cualquier otra actividad dado los buenos resultados que hemos tenido en estos dos años de colaboración», señaló Sen. Javier Rodríguez destacó la colaboración del Ayuntamiento facilitando el desarrollo del curso así como del personal municipal y el Greim de Sabero que participó en la salida que se hizo a la zona de las trincheras. El acto finalizó con la entrega de los diplomas acreditativos.
No obstante previa a la clausura de curso tuvo lugar la última de las ponencias a cargo del profesor de la Universidad de Salamanca, José Luis Gavilanes Laso quien habló sobre Los campos de concentración nazis: identidad, memoria y testimonio de los españoles de Mauthausen. Gavilanes disertó sobre la creación de los campos de concentración nazis en una primera etapa de índole nacional para recluir a los contrarios al régimen y los excluidos de la sociedad, y en una segunda etapa, de índole internacional, que surge tras la anexión de Austria, Checoslovaquia y al conquista de otros paises europeos. «Para albergar el fuerte incremento de individuos se construye toda una red de campos adyacentes a los campos principales. Aquí se destaca el campo de Gusen, contiguo la campo principal de Mauthausen, en que fueron recluidos la mayoría de los republicanos españoles capturados y que fue uno de los campos de exterminio más mortífero». Gavilanes habló del asunto de la identidad y del proceso de despersonalización sistemática e incomunicación a que eran sometidos los reclusos. También señaló el problema de la memoria, lo que llevó a que una parte de los deportados republicanos españoles quisieran dejar testimonio escrito de su confinamiento. Por ello existen textos y libros que han contado la vida en estos campos.