La presidenta del pueblo asegura que «nadie actuó de mala fe»
La pedánea de Santa Colomba de la Vega, Felisa Brímez, aseguró ayer que la obra paralizada en la primavera del 2007 en la iglesia del pueblo se realizó buscando el bien del pueblo. «Se hizo con buena intención», aseguró ayer.
La obra paralizada se acometió con fondos que había aportado la junta vecinal anterior -”mil euros, según se explicó entonces-” y con aportaciones dinerarias de los vecinos e incluso trabajando en el arreglo al acceso de la parroquia de manera desinteresada. Con el trabajo inconcluso se buscaba eliminar las dificultades de acceso al templo para los vecinos con movilidad reducida, ya que, una escalera era el primer obstáculo que debían sortear los feligreses cuando asistían al templo.
Los escalones se trasladaron a la parte izquierda de la entrada, donde permanecerán según el proyecto que recibió el visto bueno de Patrimonio. De hecho, la ida inicial consistía en crear la rampa que finalmente se va a construir. Sin embargo, desde la primavera del 2007 y por no cumplir con la tramitación exigida, los vecinos de Santa Colomba han tenido que llegar hasta la puerta del edificio por una rampa de tierra en la que se formaba barro con la lluvia.
Ya en 1942, la Academia de Bellas Artes de San Fernando evitó que las cubiertas mudéjares fueran desmontadas y trasladadas al museo provincial, lo que la hubiera privado de interés.