Reportaje | ana g. valencia | costumbres pastoriles
Joarilla de las cachas
La Cofradía de los Pastores ofreció el final de la campaña a su patrona

Los pastores honraron a su patrona, la Virgen del Rosario, con el tradicional baile de las cachas.
Las zamarras, los zajones y por supuesto las cachas salieron de nuevo a las calles de Joarilla de las Matas en el día que los pastores dedican a su patrona, la Virgen del Rosario, con el tradicional baile de las cachas, danzando primero alrededor de la imagen de la Virgen.
Esta tradición, que ha calado hondo en la cultura de los habitantes de Tierra de Campos, se remonta a 1833 y se celebra desde entonces el segundo domingo de septiembre, coincidiendo con el fin de la campaña de los pastores y con las celebraciones patronales de la localidad.
A la una de la tarde de ayer, cacha en mano y con la Virgen a hombros, los veintidós cofrades se decidieron a ofrecer a su patrona lo mejor de cada uno de ellos con los bailes que acompañan a la procesión, que recorre las calles del pueblo. Con paso marcado y ensayado, los pastores y -"desde el 2002, año en que se permitió que las mujeres formaran parte de la cofradía-" también las pastoras, recorrieron buena parte de las calles de Joarilla al ritmo de la música popular y al son de los gritos de «¡Viva la Virgen!», cada vez que formaban corro y golpeaban un poste con las cachas, con el que se simboliza el ahuyento de los lobos.
Pronto empezará el otoño y la Virgen pastora es testigo de cómo sus más fieles lacayos le ofrecen lo bueno de su campaña, que terminó con el verano, y le piden ayuda para la próxima temporada. La patrona cerró la procesión, cuanto menos curiosa, por los bailes, todos a una de los pastores, que ejecutan los cofrades. La cacha es el nexo de unión de la procesión, ya que todo baile se organiza a partir de su choque.
La dulzaina y el tamboril acompañaron el desfile y una vez en la iglesia, donde el mayordomo estaba esperando a los miembros de su compañía, pidieron permiso al párroco para celebrar la misa, en la que ellos son los protagonistas. Una vezmás el templo se quedó algo pequeño para la multitud que se congregó en el día solemne de la fiesta de los pastores.
El tradicional Padre nuestro fue punto álgido de la celebración. Los cofrades entonaron esta oración mirando a la Virgen del Rosario. Un rezo peculiar y particular, ya que los pastores cantan a su patrona una letra que sólo se entona esta vez en todo el año y que quizá sólo conozcan los habitantes de este recóndito lugar de la comarca. El pueblo era ayer un ir y venir de paisanos y visitantes, que se interesaron un año más por esta tradición, que ha salido más allá de nuestras fronteras.
Tras la misa pastora, los cofrades acudieron a casa del mayordomo, cargo que cada año recae sobre un cofrade diferente, para comer pimientos y otros productos de la zona.
Un cordero que recorrerá las calles de Joarilla es el protagonista del día de hoy y, aunque acabará en la cazuela, servirá de ofrenda a la patrona. Los cantos saldrán de nuevo a la calle con la chaparrilla, donde los cofrades cantan a las puertas de los vecinos. La unión de lo profano y lo sagrado de la mano de la gastronomía está servida en el plato de la tradición.