De nalgas
Carta te escribo MARTÍN MARTÍNEZ
Querido hermano: Sí, de nalgas vino el rapaz y ya ves la que nos ha liado. Luego te cuento que ahora, como inicio, te deseo vayas saliendo del verano con salud. Por aquí andamos, que no es poco, pues de momento amanece cada día. Andamos rematando un verano que ha sido como los de antes, de los que muchos leoneses no conocían; de aquellos de cuando en estas tierras se decía que el año leonés tenía nueve meses de invierno y tres de infierno. Las terrazas, supongo que ahí también, han hecho su agosto, su julio y su junio; y las perspectivas dan que pueden hacer el septiembre, de lo cual me congratulo. De este que es el vendimiario no sabemos si nos secará las fuentes o se llevará las puentes. A ver qué nos trae en la segunda quincena.
Pero mira hermano; este septiembre ya ha traído para el Ayuntamiento de San Justo, amén de recuperar su concurso de pintura, el aguinaldo adelantado de 800.000 euros. Eso por haber nacido el rapaz de nalgas; ese CTR del valle de Portugal que no cesa de producir descalabros económicos, jurídicos y sociales. Aguinaldo que ha llegado como fruto del fallo emitido por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León. Ha dictaminado que Gersul debe abonar esa cifra en concepto de licencia urbanística e impuesto de construcción del dicho CTR.
Hermano, la altanería de la Junta de Castilla y León, personificada en aquel su consejero señor Jambrina, y la tozudez del presidente de la Diputación leonesa, al que en su día bautizamos como el Empecinado , señor Díez y Díez, levantaron aquellos polvos que nos han traído estos lodos. Después de aquella operación declarando el engendro de mal parto como de interés regional, saltándose todas las normas y atropellando cuanto se ponía por delante, todos los políticos provinciales aplaudieron hasta con las orejas. Los del PP, los del PSOE y hasta los de la UPL cuyos prebostes, todos, residen en León respiraron tranquilos.
Mario Amilivia, Miguelito Martínez los más interesados y toda la patulea de los Guzmanes, animados por los del Bierzo, se echaron en brazos de una UTE que todos hemos visto la leche que da. A la vez crearon ese engendro de Gersul donde la cara dura es el pan nuestro de cada día.
Los sinónimos que se pueden aplicar a tal engendro pueden multiplicarse como las ratas en ese gran basurero con que nos han regalado. Con poner indecencia, ineficacia e ineptitud tenemos suficiente, querido. Ni siquiera ha sido capaz de proceder a llevar a cabo un censo de las viviendas y negocios de la provincia para proceder al cobro de las tasas con cierta justicia.
Quedó al descubierto la falta de profesionalidad de los propios políticos a los que todos pagamos su ineficacia, así como de unos cuantos funcionarios; de modo y manera que han tenido que -”como se dice ahora-” externalizar el servicio con un sobrecoste añadido para los leoneses. Por otra parte, hermano, es de suponer que esos 800.000 mil euros de San Justo de la Vega tendremos que abonarlos entre todos, cuando debiéramos poner a esas gentes (por no darles otro calificativo) en fila y exigirles que se hagan cargo de esa deuda.
Avelino que ha aguantado carros y carretas, después de los años ha conseguido que se hiciera justicia. Mas quisiera dejar aquí, una verdad contrastable: los pueblos de este municipio -”de momento-” no sufren consecuencia alguna por esa instalación; los de Villares, Hospital y Villarejo ya aguantan fétidos olores en buena parte de los días por poco viento que corra. A San Justo felicitaciones; lo decía Cela: el que resiste gana. San Justo ha ganado. Los pueblos que reciben perfumes deben ir tomando alguna medida.
Ya ves, hermano; el monte de Portugal parió un enorme ratón; y vino de nalgas.