Más de un siglo dedicadas a atender a enfermos y a los más necesitados
Fotografía antigua de una de las promociones formadas por las Hijas de la Caridad.
Son tres las obras que el equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Sahagún defiende para la concesión del Puerro de Oro a las Hijas de la Caridad. El hospital, el colegio y el asilo, todas ellas fusionadas en la actual Fundación Hogar-Residencia San José, destinada a la atención de las personas de la tercera edad de la comarca. Todo surge en 1878, cuando el por entonces párroco de la localidad, Antonio Ruiz Rodríguez, propuso desde el púlpito realizar un proyecto con los más desfavorecidos de la localidad, al cual los vecinos respondieron con donativos y limosmas. Gracias a estos donativos, y al tesón del párroco, un año más tarde se funda el Hospital de Providencia, que albergaba enfermos crónicos, ancianos y deficientes mentales. En 1891, gracias al testamento que dejó Vicente Tomás Franco del Corral, provisor y vicario general del Arzobispado de Santiago de Cuba, se construyó el colegio San José, que atendía a las niñas pobres del pueblo Un año más tarde, llegan las Hijas de la Caridad, para hacerse cargo de la dirección y administración del hospital y del colegio. En 1905, Antonio Nicolás Triana funda el asilo. Estas tres instituciones coexistiern hasta 1972, cuando las hermanas restructuraron sus servivios, para adaptarlos a las nuevas necesidades de una posblación, cada vez más afectada por la emigración a la ciudad. El colegio desapareció al crearse el colegio libre de enseñanza media y el EGB, y las monjas se centraron en la atención de las personas mayores, para cuya labor recibieron una subvención del Ministerio de Gobernación. Con ese dinero, y el de la venta del edificio del colegio, se realizaron obras en la residencia San José, que en 1992, se convierte en Hogar-Residencia San José. Se trata de una fundación de carácter benéfico-asistencial privada, sometida al protectorado de la Consejería de Sanidad y Bienestar Social de la Junta de Castilla y León. Su creación se debe al acuerdo entre el Ayuntamiento y el Obispado de León para atender a los ancianos más necesitados. Actualmente, el centro dispone de 90 plazas atendidas por 39 trabajadores y gestionado por 13 religiosas.