Aparecen focos de fuego bacteriano en once municipios
La enfermedad vuelve a Cabañas Raras donde se había levantado la declaración

Técnicos de la Junta examinan frutales para controlar la plaga, en una imagen de archivo.
La Consejería de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León ha declarado oficialmente la presencia de fuego bacteriano, enfermedad de árboles frutales (en especial de perales y manzanos) y arbustos causada por la bacteria Erwinia Amylovora en once municipios de la provincia.
En la comarca del Bierzo se declara la enfermedad en las localidades de Dehesas (municipio de Ponferrada), Onamio (Molinaseca), Cortiguera (Cabañas Raras) y Calamocos (Castropodame) así como en los términos municipales de Lucillo, Riego de la Vega, San Cristóbal de la Polantera, Carrizo de la Ribera, Villamandos, Valencia de Don Juan y Gusendos de los Oteros.
Según explicó ayer el jefe del Servicio Territorial de Agricultura, Fidentino Reyero, «ya se han arrancado y destruido los focos» de fuego bacteriano declarados por una orden de la consejería del pasado 3 de septiembre, que se publicó ayer en Boletín Oficial de Castilla y León ( Bocyl ). Reyero restó importancia a los focos, en especial a los que se localizan fuera del Bierzo, en una zona «que denominamos meseta, en el que ha afectado algún frutal o a alguna planta ornamental». El jefe del servicio indicó que en esta zona de la provincia la aparición de plantas afectadas «no tiene la importancia que en el Bierzo, ya que los frutales se encuentran diseminados en huertos de carácter familiar. No existe una dedicación profesional a esta actividad», señaló.
Los particulares afectados tiene derecho a «las indemnizaciones previstas pro la ley, de unos 40 euros por planta», en un foco «nada virulento», indicó.
En el Bierzo ya se había declarado con anterioridad el fuego bacteriano en Cabañas Raras y en la primavera del año pasado se hablaba de erradicación de una plaga que obligó a arrancar 190.000 árboles en esta comarca y en la que la que la Administración autonómica gastó cerca más de 6 millones desde el 2006 para evitar que la plaga se extendiera a las más de 1.300 hectáreas de frutales. La Administración autonómica destinó 600.000 euros para el control de la plaga este año.
El foco vuelve a Cabañas Raras. En Cabañas Raras vuelve a localizarse el fuego bacteriano. En este municipio berciano se había levantado la declaración después de dos años sin que apareciese un caso tras el arranque de los que se habían visto afectados.