mansilla de las mulas
Contra el frío, una tapa de ajo
Los hosteleros de Santa María del Páramo repartieron más de 2.000 raciones de este típico plato local en un evento promocional organizado por el Ayuntamiento
Una camarera sirve el tradicional ajo sobre una rebanada de pan en la mañana de ayer en Santa María
Llega el invierno y con él las ganas de llevarse algo contundente a la boca para entrar en calor. Así sucedió en la mañana de ayer en Santa María del Páramo. Como ya viene siendo habitual en los últimos años el Ayuntamiento organizó un acto promocional para dar a conocer una de sus tapas más típicas y autóctonas: el ajo.
Se repartieron más de 2.000 raciones. En total, 17 bares o establecimientos hosteleros de la localidad participaron en el evento. Cada uno elaboró de su forma personal este bocado. Los había para todos los gustos. Más y menos picantes, más o menos consistentes.
La tapa de ajo es un plato casi exclusivo de la localidad paramesa que se consume desde antiguo en casas particulares y locales. Tanto es así, que cuentan que ya los arrieros lo llevaban en su zurrón hace siglos para reponer fuerzas y mitigar el frío.
Los ingredientes son humildes y su elaboración, aunque sencilla, requiere de muchas dosis de paciencia. Primero se hace un caldo a base de carne de vaca, huesos y gallina. Una vez que el agua ha cogido todo el sabor se vuelca sobre buen pan de hogaza. Se le añade pimentón, aceite de oliva y mucho ajo. A continuación se remueve sin prisas hasta convertirlo en una masa más o menos homogénea. Se deja reposar y listo para comer.
Se suele servir sobre una rebanada de pan, bien como tapa o bien como acompañante.
Su mayor consumo se centra en los meses invernales y comienza a dispensarse alrededor de la festividad de Todos Los Santos.
Ayer la Plaza Mayor de Santa María del Páramo era un auténtico hervidero de gente. Y es que al reparto gratuito de esta tradicional tapa se le añade que el domingo es el día en que se celebra el mercadillo con puestos de venta de todo tipo de productos que se instalan en las calles más céntricas de la localidad paramesa.