La Diputación prorrogará el programa de integración de familias portuguesas
El plan logra la escolarización total de los niños y que tres adultos tengan empleo
El trabajador social, el diputado y la edil conversan ante dos miembros del colectivo.
El programa de intervención familiar que viene desarrollando la Diputación con la colaboración del Ayuntamiento de Astorga para lograr la integración social de ocho familias trasmontanas portuguesas logró la escolarización del 100% de los niños y jóvenes en edad escolar, en concreto de 18. La iniciativa, cuyos resultados presentaron ayer el diputado de Bienestar Social, Francisco Castañón, y la concejala de este mismo área, Victorina Alonso, consiguió también que tres miembros del colectivo accedieran a un empleo, aunque de carácter temporal.
«La mayoría de los que trabajan se dedican a la compra venta de chatarra y de globos, éstos últimos en jornadas festivas», indicó Alonso respecto a los integrantes de este asentamiento. La edil matizó que el programa también logró «que alguna mujer trabaje en fábricas de la ciudad». Por su parte, Castañón comprometió una nueva edición de la iniciativa a partir del 2011. «Quizás haya que esperar a la aprobación de las partidas económicas, pero la labor del trabajador social, Tomás Valle, no se detendrá mientras éstas llegan», señaló el diputado. Castañón añadió que la institución provincial aprobó recientemente una aportación de 25.000 euros para continuar el acondicionamiento de las viviendas, que será invertida antes de final de año. Esta cantidad se suma a otros 50.000 euros que el programa dedicó al mismo fin en los últimos meses.
Castañón consideró que las líneas de trabajo en las que debe profundizar este programa son la continuidad en la mejora de las viviendas del colectivo habilitadas en los antiguos pabellones del Oeste, así como seguir asesorando a los adultos en la búsqueda y consecución de empleo y supervisar que no se interrumpa la escolarización infantil. «Hay que mejorar la calidad de vida, la dignidad y la autoestima del grupo. Eso es importante para normalizar su integración en la sociedad de Astorga», dijo Castañón.
Menores de treinta. Alonso resaltó que el colectivo asentado en la zona está compuesto por 45 personas de las que 30 son menores de treinta años, y que el Ayuntamiento ha venido colaborando con la Diputación en el acondicionamiento de sus viviendas. Recordó que esta actuación es heredera de otra realizada en 1996 con fondos europeos y con otras familias asentadas en la zona, pero que no tuvo continuidad. «Ahora solicitamos que la tenga, a poder ser con el mismo trabajador social, en el que las familias confían», dijo la edil, que indicó que, en caso contrario, «se retrocedería en los avances conseguidos». La concejala destacó que la labor realizada con el colectivo incluyó el aprendizaje por parte de sus integrantes de las normas de convivencia, entre las que figuran el mantenimiento de medidas de higiene propias y de la zona en la que residen así como fórmulas de organización del trabajo doméstico. «La colaboración con la Diputación es beneficiosa para todos porque con un poco de apoyo conseguimos que la sociedad astorgana sea más rica y plural», dijo.
En otro orden de cosas, Castañón mantuvo también ayer una reunión con la nueva dirección, trabajadores y padres de usuarios del centro ocupacional Cosamai. El diputado indicó que se comprometió durante el encuentro a que la institución provincial continúe haciéndose cargo de los actuales usuarios del centro «incluso cuando sus padres falten», dado que «la edad media de los internos aumenta, al igual que la esperanza de vida». Por tanto, consideró necesario «abordar un planteamiento de la formación de los educadores e incluso de acondicionamiento de las instalaciones pensando casi en pabellones geriátricos, porque estas personas son casi ancianos». Castañón indicó que tratará de mantener estas reuniones periódicamente.