GRAJAL DE CAMPOS
Prisioneros por voluntad propia
Grajal de Campos acondicionará las mazmorras del castillo para instalar en ellas un albergue «sin grandes lujos» para atender las necesidades de los peregrinos
El alcalde de Grajal muestra las mazmorrasen las que se ubicará el albergue de peregrinos.
El Ayuntamiento de Grajal de Campos lleva años reivindicando a las administraciones públicas ayuda económica con la que iniciar los trámites para la construcción de un albergue de peregrinos. El considerable aumento de visitantes este año, que han llegado a superar los doscientos al día durante el verano, y la ausencia de cualquier tipo de servicio que brinde alojamiento a los caminantes, que tienen que desplazarse a Sahagún para encontrar cobijo, han acelerado los trámites para que esta infraestructura turística sea por fin una realidad.
El alcalde de la localidad, Francisco Espinosa, acaba de confirmar la concesión de una subvención de casi 45.000 euros de la Junta de Castilla y León al Ayuntamiento de Grajal de Campos para iniciar las obras de construcción del albergue. Aunque el alcalde reconoce que la cantidad es bastante escasa, ya que según sus cálculos el proyecto final podría superar los 240.000 euros, «se trata del primer paso para que este albergue, por el que llevamos tantos años peleando, comience a andar».
Lo más curioso del proyecto es su ubicación. El Ayuntamiento pretende habilitar una galería de cerca de 30 metros cuadrados situada en el castillo de Grajal de Campos donde en la edad media se encontraban las mazmorras, en las que se encarcelaban a los presos de la época.
Cuando el albergue esté terminado el próximo año, los peregrinos podrán vivir una experiencia inolvidable, al dormir entre unas paredes con tanta historia.
Entre otras intervenciones está prevista la limpieza del local y las paredes, retirando el enfoscado de cal y arena para dejar al descubierto el ladrillo, la sustitución de las piezas dañadas y la reposición del canto rodado del que está cubierto el suelo de las mazmorras. También se llevará a cabo la instalación del suministro de agua y calefacción.
El alcalde adelantó que la intención es colocar literas, en las que puedan alojarse un mínimo de sesenta personas por noche, zona de baños y cocina. «No habrá grandes lujos, pero sí garantizamos unas vistas impresionantes al patio del palacio, lo que hará de este albergue uno de los más emblemáticos del Camino de Santiago», declaró Espinosa.