Conrado Blanco, inmortalizado
La Bañeza agradece a su cronista oficial su aportación al conocimiento de la historia de la ciudad y su apoyo a distintas iniciativas culturales y de carácter cívico
Conrado Blanco, junto al alcalde y el monumento en su honor, se dirige al público.
«Si vives y no tienes el pensamiento en hacer el bien, la vida no vale la pena». La máxima, recortada en el acero que forma la base de la estatua de Conrado Blanco González, será para las futuras generaciones de bañezanos el legado del cronista de la ciudad, cuya estatua se descubrió ayer en la plaza Mayor. Frío en la calle, pero calor en los corazones de los bañezanos que se acercaron a rendir homenaje a Blanco, en un acto con pendón y bailes del Grupo de la Asunción al son de la dulzaina.
En el acto de descubrimiento de la estatua estuvieron representados todos los grupos municipales a excepción de Aeba, así como asociaciones, empresarios y amigos del cronista.
El alcalde, José Miguel Palazuelo, abrió el acto con un discurso de elogio a la labor que ha desarrollado Conrado Blanco en favor de La Bañeza, al que comparó con el ilustre Juan de Mansilla: «Desde el siglo XVII no ha habido otra persona en La Bañeza tan generosa», aseguró. El regidor destacó el papel del homenajeado en la reivindicación, allá pro los años 60, de un instituto para la ciudad, sus escritos, poemas y, «sobre todo sus investigaciones sobre la historia de La Bañeza y su comarca, que nos han servido para sentirnos orgullosos de la ciudad y de sus tierras».
Además, Palazuelo destacó que la investigación de Conrado Blanco está refrendada por los documentos que ha encontrado en los archivos históricos del país y que forman parte ahora del archivo histórico de la ciudad, que lleva el nombre del cronista. También recordó su colaboración con investigadores como «Laureano Rubio, Margarita Torres y Alejandro Valderas», así como el apoyo a distintas actividades culturales y la creación de los premios nacionales de poesía Conrado Blanco León y Charo González, así como las publicaciones que ha firmado. «Se ha volcado con todas las asociaciones y colectivos de la ciudad, cofradías y parroquias», finalizó Palazuelo.
Tras retirarse la bandera de La Bañeza que cubría la escultura de bronce, un emocionado Blanco definió La Bañeza como «santuario en el que reposan los restos de mis seres más queridos», dijo en referencia a sus padres y su mujer.
En bronce patinado y sobre una peana de acero cortén, el primer monumento que se instala en la plaza Mayor tras su rehabilitación es obra del escultor Francisco Javier Galán. La obra representa a un Conrado más joven, con el tipo de sombrero que gusta vestir, bastón en la mano izquierda y un libro en la derecha.