El alcalde de las condecoraciones
De las cuatro medallas de oro que ha otorgado el Ayuntamiento desde 1940, dos las ha impuesto Palazuelo, además de nombrar a un hijo adoptivo de la ciudad
Cuando distintos movimientos sociales recogen apoyos con el fin de que otorgue a Arturo Cabo Carrasco la medalla de plata de la ciudad y se le dedique una calle, cabe recordar que el Ayuntamiento de La Bañeza sólo ha distinguido con la medallas de oro de La Bañeza a cuatro personas desde que se creó el Reglamento para la Concesión de Honores y Distinciones, aprobado por acuerdo plenario del 26 de enero de 1940. Sin embargo, sólo se han entregado dos de las otorgadas y su imposición ha correspondido a un mismo alcalde: José Miguel Palazuelo.
Un jefe del Estado, un sacerdote, una institución y el cronista de la ciudad han sido los acreedores del reconocimiento con la más alta medalla. El primero de éstos, Francisco Franco, tras aprobarse el reglamento y a quien no se entregó nunca la distinción -”la medalla permanece aún en dependencias municipales-”, posteriormente, la Asociación de Cabezas de Familia solicitó el nombramiento propuso al que fue obispo de auxiliar de Oviedo y prelado de Tudela, Ángel Riesco Carbajo. El Ayuntamiento, recuerda Conrado Blanco, llegó a aprobar en Pleno la solicitud, pero la medalla jamás se fundió ni se entregó. La asociación solicitó el mérito para el sacerdote a finales de los 60, por haber conseguido la construcción del seminario menor. Carbajo murió en 1972 sin medalla.
En el 2007 y 2009. En junio del 2007, el Colegio Nuestra Señora del Carmen se hizo con la distinción, en el centenario de su presencia en la ciudad, y, finalmente, el cronista oficial de la ciudad, Conrado Blanco León, recibió esta distinción en diciembre del año pasado. Con posterioridad al acto de entrega entraría en vigor el nuevo reglamento de honores, según el cual, el Ayuntamiento sólo puede entregar una medalla de oro cada cuatro años, mientras que se limita la cadencia de las de plata a dos.
Cabe destacar que, bajo mandato del PSOE con José Miguel Palazuelo al frente, el Ayuntamiento distinguió al sacerdote Santiago Carrizo Villadangos, antiguo párroco de Santa María, como Hijo Adoptivo de La Bañeza. El equipo de gobierno socialista zanjó con la ceremonia celebrada el 7 de marzo del 2004 la polémica que había suscitado años atrás la propuesta popular para que el presbítero recibiera este honor.
El reglamento de distinciones cita en primer lugar el título de hijo predilecto, a continuación el de adoptivo y, en tercer lugar, las medallas en sus dos categorías. El articulado señala que los títulos de hijo predilecto y adoptivo «deben ser considerados de igual jerarquía, honor y distinción».
Los de plata. Al margen de las medallas de oro y de la distinción de Carrizo, el cronista oficial de La Bañeza, Conrado Blanco, recordaba ayer que la corporación ha otorgado medallas de plata a José Marcos de Segovia -”secretario municipal que elaboró el reglamento de distinciones y cronista de la ciudad-”, Manuel Fernández y Fernández-Núñez -”abogado, gobernador civil de Lérida y autor de la obra Apuntes para la historia del Partido Judicial de La Bañeza , distinguido a título póstumo-”, el doctor Mariano Luna, la hermana Margarita -”del Colegio Nuestra Señora del Carmen-” y Conrado Blanco.