La ex pareja del cepedano muerto a puñaladas niega haberle agredido
La acusada aseguró que dejó el hogar por las palizas que recibía de su compañero

Jorge C.B. y Erika A.M., durante el juicio en el que se les acusa de asesinato.
La principal acusada por la muerte del cepedano Valentín Fernández, Erika, M.A. negó en la primera sesión del juicio con jurado popular que se celebra en la Audiencia de Cantabria haber acuchillado a su ex compañero sentimental. «En ningún momento le pinché», aseguró. Erika A.M., se enfrenta a un petición de pena de la Fiscalía de 19 años de cárcel, acusada de asesinar a puñaladas a su ex pareja para recuperar la custodia de su hijo, un niño de cinco años cuando ocurrieron los hechos (15 de mayo del 2009), en una vista en la que también están acusados dos amigos de esta mujer, Jorge B.C. y Ángel Manuel R.M., que, según el Ministerio Público, colaboraron en la muerte del ex compañero de Erika, para los que se piden 17 años de prisión.
En la primera sesión de la vista, Erika A.M. ha manifestado que el día de los hechos los otros dos acusados la acompañaron al pueblo donde residía su ex pareja, Mataporquera (Cantabria), para ver a su hijo. Una vez allí, entró en el portal de la casa de esta persona junto a Jorge B.C. y se encontraron con el fallecido en el portal, quien, según Erika, la insultó, la amenazó con no dejarla ver al niño e hizo amago de agredirla, por lo que su amigo le sujetó el brazo. Después sólo vio como su ex pareja caía al suelo y se marchó de la casa junto a Jorge B.C., para unirse con Ángel Manuel R.M, que los esperaba en el coche.
Jorge B.C. ha coincidido en que se produjo una discusión y que el fallecido iba a agredir a Erika A.M., pero afirmó que vio cómo esta mujer le pinchaba una sola vez. Los amigos de Erika han explicado que ésta los amenazó con matarles si contaban lo sucedido y han apuntado que les dijo que si venía a buscarlos la Policía tenían que declarar que ese día habían estado en casa jugando con la consola y viendo una película.
«Buscando al niño». Los dos declararon que no conocían al fallecido y que acompañaron a Erika desde León (donde residían y donde fueron detenidos) hasta Mataporquera porque ella se lo pidió. Los tres acusados se trasladaron a Mataporquera una primera vez el día 14 de mayo, y allí Erika fue a la casa de su ex pareja para ver a su hijo, sin conseguirlo. Al día siguiente, Erika llamó por teléfono a sus dos amigos y les pidió que la acompañaran otra vez a buscar al niño. Según Jorge B.C., él acompañó a Erika al interior del edificio y llamaron a la puerta de la casa, sin obtener respuesta. Cuando se iban, justo en el portal se tropezaron con el fallecido, que insultó y amenazó a Erika. Jorge B.C. señaló que vio un cuchillo y a Erika que pinchó una vez a su ex compañero. Después los dos salieron y subieron al coche para irse a León.
Erika contó que sólo recuerda que, cuando estaban en el portal, su ex pareja la insultó, la amenazó con no ver más al niño y trató de agredirla. Jorge B.C. lo frenó, pero, a partir de ese momento, se le «borró todo», sintió un empujón y ya sólo recuerda que salió corriendo.
«Palizas y violaciones». Erika ha declarado que perdió la custodia de su hijo porque dejó su casa por las «palizas» que le daba el fallecido, que estaba «metido en el mundo de la droga», «debía mucho dinero» y tenía «amenazas» por ello. «No es por dar pena ahora, pero hubo cinco años de maltrato, tanto a mí como al niño. Tuve palizas, dos violaciones y dos abortos», afirmó.
La acusada agregó que fue a Mataporquera para estar con el niño, porque hacía cinco meses que no veía y había quien le aseguraba que no estaba bien atendido y rechazó existiera un acuerdo con los otros acusados para matar a su ex compañero.