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Zapatero justifica el cierre del polvorín en criterios de «eficiencia y economía»
El presidente se dirige a la plataforma para comunicarles que la disolución se hará en el segundo semestre

Instalaciones del polvorín de Cuadros, en la localidad de La Seca.
«Eficiencia y economía». Estas son las dos razones que esgrime el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, para justificar el desmantelamiento del polvorín de Cuadros, una decisión que se ha tomado «a pesar de las ventajas que aparentemente proporciona su localización geográfica». La confirmación del cierre del polvorín llegó en forma de una carta dirigida a la portavoz de la plataforma en defensa del polvorín, María del Carmen Álvarez, en respuesta a «al menos» cuatro cartas remitidas por ella al presidente del Gobierno. La misiva, fechada el pasado martes y firmada por el director del Gabinete de la Presidencia del Gobierno, José Enrique Serrano, explica que el Ejército de Tierra «ha acometido la racionalización y reestructuración de la red de polvorines aplicando criterios de eficiencia y economía».
Según la carta, la disolución de la Batería 611 del Grupo de Abastecimiento de la Agrupación de Apoyo Logístico 61, que da servicio al citado polvorín, «se llevará a cabo en el segundo semestre del 2011, con fecha de efectividad de 1 de enero del 2012». La nueva fecha retrasa la primera anunciada por el Ministerio de Defensa a través de la directora general de Infraestructuras Militares, que en su última visita a León anunció que el desmantelamiento se llevaría a cabo «antes del próximo junio». Este baile de fechas no afecta a la decisión firme tomada opr Capitanía General y que ha acabado con las esperanzas de los familiares de los 72 militares destinados en el recinto, que han en las últimas semanas han llevado a cabo una serie de movilizaciones con el fin de evitar lo inevitable.
Según los planes del Ejército de Tierra relatados en la carta, el personal militar afectado, dos oficiales, ocho suboficiales, y 62 militares de tropa, «contará con un mínimo de seis meses de plazo para obtener otro destino». Además, la misiva añade que a partir del 1 de enero del 2012, «el que no hubiera obtenido un puesto de trabajo tendrá derecho preferente para ocupar puestos de provisión por antigüedad en la localidad de su elección».
Triste consuelo para las 72 familias que dependen de los militares destinados en Cuadros y que, según María del Carmen Álvarez, se han tomado como «un jarro de agua fría» la postura de José Luis Rodríguez Zapatero. En el aire quedan aún muchas preguntas sin respuesta para la plataforma, que exige saber cuáles, aparte de la «eficiencia» y la «economía», han sido los motivos que han llevado a cerrar el arsenal de Cuadros «y no cualquier otro de los que se barajaron en un principio, como el de Burgos o el de Valladolid». Álvarez asegura que «ningún mando de León defendió que no se desmantelara el polvorín» y que la decisión fue comunicada en diciembre a los militares, «pese a que se había creado una comisión para analizar qué polvorines se cerraban y no redactaron las conclusiones hasta febrero».
Además, la misiva también habla del futuro del único civil afectado por el cierre, a quien «la Subdirección General de Pesronal Civil del Ministerio de Defensa le ofrecerá un nuevo puesto de trabajo de su área y grupo de actividad en la unidad más cercana que tenga puestos vacantes».