valencia de don juan

Juan Manuel Cordero triunfa en un entretenido festejo de rejones

El sevillano cortó cuatro orejas por una de Álvaro Montes.

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

El sevillano Juan Manuel Cordero, que entró en la terna por la lesión de Javier Cano, fue el gran triunfador del festejo de rejones celebrado en la tarde de ayer en la plaza de toros de Valencia de Don Juan. El de Coria del Río cortó cuatro orejas, dos a cada uno de los novillos utreros que le tocaron en suerte. Cordero estuvo por encima de ambos. El primero de su lote salió con muchas patas pero enseguida se quiso rajar. El buen trabajo del jinete no lo permitió y consiguió realizar una buena faena en la que destacaron tres palitroques en todo lo alto, un par a dos manos, varias cortas y una rosa en buen sitio. Mató a la primera.

Con su segundo, que hacía el sexto de la tarde, tampoco se esperaba nada bueno ya que salió distraído y sin ningún celo. Pero otra vez Cordero volvió a cambiar la tortilla y con pares a dos manos, banderillas al quiebro, cortas y otra rosa logró arrancar los aplausos del público que tras otro rejón de muerte fulminante pidió hasta el rabo, aunque el presidente concedió dos orejas.

Por su parte, Álvaro Montes consiguió una oreja de su segundo novillo. Con el primero, que hacía el segundo del festejo, estuvo aseado pero sin llegar a conectar con el público. Frente a su segundo ejemplar, un novillo negro burraco de una estampa preciosa, Montes salió decidido a cosechar un triunfo. En su faena destacó un par de banderillas al violín y tres cortas bien colocadas. El presidente le concedió una oreja. En ambos casos, su falta de acierto con el rejón de muerte le privó de lograr mayores trofeos.

El portugués Rui Fernándes pasó por Valencia de Don Juan  sin pena ni gloria. Ante el que abrió plaza se mostró frío sin llegar a los tendidos. Con el cuarto de la tarde poco pudo hacer ya que tras el segundo rejón de castigo, el animal se lesionó, se echó y hubo que apuntillarlo.

Cargando contenidos...

Los novillos, de la ganadería de Antonio Boyano, sirvieron en general para el toreo a caballo.