Diario de León

Entrevista

«El reto actual es generar empleo antes que realizar obras faraónicas»

Las urnas avalaron por quinta vez su ‘reinado’ en el Órbigo. Arropada por una mayoría absoluta y sin pelos en la lengua, Ana Rosa Sopeña cree que es el momento de ser realistas, dejarse de obras faraónicas y apoyar a las familias reclamando que se mantengan las ayudas institucionales al empleo.

Sopeña es alcaldesa de Benavides desde hace dieciséis años.

Sopeña es alcaldesa de Benavides desde hace dieciséis años.

Publicado por
pilar infiesta | redacción
León

Creado:

Actualizado:

Las urnas la auparon al sillón de la alcaldía de Benavides de Órbigo hace 16 años. Aficionada a leer y a recorrer hasta diez kilómetros en bicicleta para ir a las localidades vecinas, defiende su gestión y asegura que siempre han sido austeros, lo que ha permitido al Ayuntamiento mantener unos presupuestos de dos millones de euros y unas cuentas saneadas.

— ¿La crisis interrumpirá la macro zona deportiva?

— No, la continuaremos, aunque sea de forma más lenta. La inversión más fuerte para el pabellón, de 300.000 euros, ya está realizada y lo demás, que serían un campo de fútbol, otro de fútbol 7, una pista de voley playa, otra de padel y zona de recreo, ya no requieren tanto desembolso. El mayor problema es, sin embargo, la adquisición de dos grandes fincas. Cuando se solucione queremos dotar de buenas infraestructuras a la zona, porque tenemos muchos equipos de alevines y una asociación deportiva con cien niños, que juegan hasta cuatro partidos los fines de semana.

— ¿Plantea recortes en pavimentaciones y servicios básicos?

— No a priori. Pese a la crisis, nosotros no vivíamos de la construcción, así que no hemos notado mucho la bajada de 50.000 a 30.000 euros en licencias. Hemos gestionado bien e iremos acometiendo, más lento, las pavimentaciones pendientes, que no son muchas. Lo que ocurre es que las administraciones sí han recortado las ayudas y a los vecinos no les suelen gustar las obras con contribuciones especiales elevadas que les cuestan ocho veces más. Por eso haremos las obras según los fondos que nos vayan dando.

— ¿Considera ajustado el salario de la Corporación?

— Percibo una obsesión excesiva sobre si los políticos cobran por asistencias o no. Yo tengo una dedicación de 1.300 euros y los concejales cobran por comisiones y plenos. Lo que se necesita en los ayuntamientos es dedicar tiempo. A partir de un determinado tamaño, el alcalde debe gozar de una dedicación exclusiva para desarrollar los proyectos, si no, no funciona. Es necesario vigilar las obras, controlar plazos, pedir subvenciones y a los vecinos, además, les gusta que el alcalde esté en su puesto para escucharles y resolver sus problemas. Yo siempre he estado pendiente del Ayuntamiento, sobre todo, en la primera legislatura que me encontré un caos económico. Pienso que hay que analizar las gestiones globales, no sólo las retribuciones, porque ahora están pagando justos por pecadores.

— ¿Mantiene su promesa de bajar el IBI?

— Por supuesto, y vamos, además, a hacerlo en el próximo pleno ordinario de este mes. Bajaremos el IBI del 0,42 actual al 0,4 que es el mínimo que se puede cobrar. Es una promesa hecha y la cumpliremos sí o sí. Hemos sido muy austeros, pero si es necesario efectuar recortes, los haremos en otras áreas.

— ¿Cree que verá finalizada la depuración del Órbigo esta legislatura?

— Sí, ya se ha dilatado mucho el proyecto. Cuando yo accedí a la alcaldía de Benavides hace 16 años ya se oía que se iniciarían las obras. Pienso que traerá muchos beneficios medioambientales y es muy necesario. Pero para que la depuración funcione es necesario establecer un consorcio u otra figura que gestione bien y repercuta los recibos directamente al ciudadano, no que pasen por los ayuntamientos y luego no se sepa a qué se destina el dinero recibido. Vivimos en una zona con gran capacidad truchera y de turismo que la depuración fomentará. Sólo falta que acabe.

— Comenzó la legislatura con un follón de votos que hicieron perder a UPL un concejal que el PP ganó. ¿No había marcha atrás tratándose de un error?

— Hay que dejar dos cosas claras. Primero, me gustaría que UPL tuviera representación en el Ayuntamiento porque parte de los ciudadanos les votaron. Ahora, la pérdida del concejal fue un problema de ellos, porque la Junta Electoral cometió un error al contabilizar los votos que era subsanable. Los partidos suelen estar atentos para reclamar, pero por negligencia UPL no lo hizo. Nosotros hicimos todo lo que teníamos que hacer para que pudieran recuperal el concejal, les avisamos, pero se presentaron tarde. De todas formas, tenemos una mayoría suficiente sin necesitar ese octavo edil.

— Tras el éxito de la Feria del Dulce, ¿está en su punto de mira fomentar ese tipo de citas?

— Sí, es una zona con muchas ferias. A la nuestra acudieron más de 15.000 personas y tanto los expositores como el público se marcharon muy contentos. Todo lo que sirva para dinamizar, bien, pero queremos hacer cosas que podamos pagar.

— ¿Con menos ayuda de las instituciones, cuál es el reto de los ayuntamientos?

—Hay que situarnos en la época que nos ha tocado vivir y atender a la población antes que hacer obras estrella. En Benavides, los grandes equipamientos de residencia de ancianos, centro de salud, auditorio y pabellón deportivo ya los tenemos. Habrá que mantenerlos, pero el reto es intentar generar trabajo y reclamar a las administraciones que mantengan ese compromiso antes de dar fondos para obras faraónicas. Es una necesidad vital para la gente cobrar a final de mes. No se trataría de cargar a los ayuntamientos de personal, pero sí de mantener las subvenciones de los planes de empleo que permiten durante seis meses o un año que se contrate a seis u ocho personas eventuales.

tracking