El río espera aún unas pasarelas cimentadas la pasada primavera
Según la CHD, la constructora aseguró que acabará los puentes en este mes.
Estructura preparada para la instalación de una pasarela.
Infraestructuras Terrestres, S.A. (Intersa), adjudicataria de las obras de acondicionamiento de las riberas de los ríos Duerna y Tuerto a su paso por La Bañeza y Soto de la Vega, aún no ha recibido las pasarelas que debe colocar en el cauce del Tuerto, comunicando ambos municipios, según comunicó ayer el alcalde bañezano, José Miguel Palazuelo, por lo que las obras, que se iniciaron a principios de año, podrían entregarse tarde.
Según informó el gabinete de prensa de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), que aporta el 70% de la financiación de una obra que se adjudicó en 1,98 millones, a principios de este mes se había certificado el 40% de la obra, porcentaje que alcanzaría el 80% una vez instalados ambos pasos sobre el río. Según el organismo de cuenca, Intersa se comprometió a instalar ambas pasarelas este mes, evitando la entrega tardía de unos trabajos que se comenzaron en febrero y deberían estar listas para finales de año. Precisamente, uno de los primeros trabajos que se acometieron en las orillas fue el pilotaje de la cimentación de los puentes.
Como se recordará las obras —incluidas en el Plan de Riberas Urbanas y en las que la Junta de Castilla y León aporta un 20% del coste y el Ayuntamiento un 10%— consisten en la construcción de una senda peatonal de 3 kilómetros y un carril bici de 2,8, así como la creación de áreas de descanso, la mejora de los cauces —dragado, nuevas escolleras, eliminación del exceso de vegetación y plantación de especies vegetales autóctonas—, así como la construcción de un azud en el Tuerto y de accesos al río. El paseo tiene como puntos de inicio y fin el Puente de la Reina, en la N-VI, sobre el Duerna, y el parque de Charo González, detrás de las piscinas municipales.
Intersa, con central en Murcia, atraviesa una situación financiera delicada y a finales del mes de junio abrió un proceso de negociación de las deudas que mantiene con sus proveedores, durante el cual no se puede solicitar la entrada en concurso de acreedores de la compañía. distintas administraciones públicas deben a la empresa alrededor de 72 millones de euros, lo que le impide atender a los pagos.