El cura de Fabero pide que se delate al pirómano en el entierro de Aitor
Amigos, familiares y compañeros de trabajo portaron el féretro del brigadista fallecido.
No hubo medias tintas en la homilía del funeral y entierro del brigadista Aitor Lastra, fallecido en el incendio forestal de Molinaferrera. El cura de Fabero abogó claramente porque la sociedad delate a los que queman el monte, sean en este caso inmisericordes y colaboren con las autoridades para poner fin a este dolor evitable.
El sacerdote Manuel Sierra fue claro en su sermón: «Miramos con demasiada tolerancia y conmiseración a los descerebrados que arrasan los montes; solemos pedir a las autoridades que los persigan y los cojan, pero si no los identifican es porque no les ayudamos; hay demasiado silencio interesado y cómplice en estos casos, incluso con asesinos en potencia; Queremos que otros nos resuelvan el problema, cuando omitimos cobardemente nuestra ayuda».
El cura, —que hace apenas unos meses había casado al ahora fallecido y viuda—, estaba sereno y dolido. Como las 2.000 personas que según fuentes de la Guardia Civil acudieron a despedir en el funeral de ayer tarde al brigadista Aitor Lastra.
Sus compañeros de trabajo y amigos fueron los que portaron a hombros el féretro. Lo hicieron a pie a lo largo de un kilómetro, en una tarde de sol mortecino, en un Fabero sumido en el silencio y el dolor.
La familia destrozada, sollozaba o contenía las lágrimas como podía, mientras en la iglesia el sacerdote seguía alabando al fallecido, y diciendo que lo que estaba expresando no era el típico panegírico dedicado al que pierde la vida. «Era trabajador, sincero, disponible, servicial, auténtico», resaltaba el sacerdote.
A la espera de la lluvia. Antes de entrar a la misa de funeral, los periodistas abordaron a las autoridades. El consejero de Fomento y Medio Ambiente, Antonio Silván, se limitaba a dar el pésame a la familia y a decir que por desgracia el monte brota, pero no una vida segada de esta manera. Por eso anunciaba que harán todo lo posible por identificar al autor de esta doble tragedia. También que la Junta seguirá con la campaña de incendios hasta que lleguen las lluvias y baje el peligro.
En el sepelio también estuvo el delegado de la Junta, el subdelegado del Gobierno y numerosos alcaldes, como el de Fabero, Toreno, Vega de Espinareda, Peranzanes o Trabadelo. También el presidente del Consejo Comarcal del Bierzo.