valencia de don juan
Denuncian el «arcaico» sistema de cobro municipal y la falta de control del dinero
El comité de empresa asegura que hasta las licencias de obra se pagan al contado.

Imagen del Ayuntamiento donde dos trabajadoras son investigadas por el Tribunal de Cuentas.
El comité de empresa del Ayuntamiento de Valencia de Don Juan se reunió ayer para definir posturas acerca del escándalo que, para esta localidad, ha supuesto la investigación del Tribunal de Cuentas a dos empleadas municipales por el presunto alcance de 25.366 euros de los cobros del alta del agua entre los años 2005 y 2009. En primer lugar han querido dejar claro que todavía no hay una sentencia judicial firme que implique la participación de estas dos mujeres en la presunta desaparición de este dinero, por lo que piden «respeto», ya que «la presunción de inocencia debe imperar en un estado derecho como este».
Después de esta reflexión el presidente del comité de empresa, Ricardo Pellitero, ha aprovechado la ocasión para denunciar públicamente el «arcaico» sistema de cobro que impera en el Ayuntamiento de Valencia de Don Juan y la total ausencia de controles contables, por parte de los responsables municipales. «Este caos administrativo es lo que desencadena escándalos como el de los cobros del agua, en los que cualquiera nosotros podemos vernos implicados en cualquier momento».
Pellitero, que además de ser el presidente del comité de empresa es jardinero y enterrador municipal y alcalde de la localidad de Villabraz, relató ayer a este periódico como es el sistema recaudatorio en el Ayuntamiento. «Aquí todo se cobra en metálico, las altas del agua, las abultadas licencias de construcción, los entierros y los cursillos de natación entre otros servicios», explica Pellitero. El representante de los trabajadores también puso como ejemplo como una antigua concejala cobraba desde su propio despacho las tasas de una actividad infantil denominada Pequecampa, o como el alguacil era el encargado de cobrar las tasas del cursillo de natación. Otro llamativo caso es el de tasas del mercado, que también se cobran al contado a los comerciantes a los que se les entrega un recibo, que no está troquelado, por lo que no queda constancia de ese pago.
Con todos estos ejemplos, los trabajadores quieren denunciar la falta de control que efectivamente hay sobre todo este tipo de cobros, así como la gran responsabilidad que adquieren los trabajadores, a los que se les deja a su recaudo elevadas cantidades de dinero. Pellitero, que comenta como en su Ayuntamiento, de tan solo 120 habitantes, todos los cobros se hacen através de los bancos, exige que tanto al secretario municipal como al propio alcalde «más control sobre el sistema recaudatorio de un ayuntamiento como el de Valencia de Don Juan, en el que, sobre todo en tiempos de bonanza económica, ha pasado tanto dinero en licencias municipales, tasas u otros muchos servicios que se prestan a los ciudadanos».
Responsabilidad del secretario. En el caso del supuesto fraude del agua, el presidente del comité de empresa no entiende cómo el secretario municipal «está actuando como instructor del caso y es el encargado de remitir todos los informes al Tribunal de Cuentas, cuando él también es responsable de que estos cobros no estén contabilizados».
De todos modos, hasta que no había salido a la luz el caso de estas dos trabajadoras, el comité de empresa nunca antes había denunciado irregularidades en los cobros municipales.
El Ayuntamiento acaba de aprobar una ordenanza, que entrará en vigor el próximo mes de enero, por la que no se podrá pagar nada en metálico que supere los 15 euros. Esta medida se ha tomado para evitar los incidentes como el que hoy investiga el Tribunal de Cuentas.