Ecologistas en Acción denuncia la construcción de un cortafuegos en el perímetro del campo de tiro del Teleno
El grupo ecologista critica que se haya «invadido» un humedal incluido en el catálogo de Zonas Húmedas de Interés Especial y ubicado dentro de la Red Natura 2000
Ecologistas en Acción de la provincia de León presentó un escrito de denuncia, dirigido al Ministerio de Defensa y a la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, por la construcción de un cortafuegos en el perímetro del campo de tiro del Teleno, en concreto en las cercanía del río Llamas, donde ha «invadido» el humedal conocido como la turbera 'Xan de Llamas’, perteneciente al término municipal de Truchas, un espacio para el que la asociación ya ha reclamado la «inmediata restauración».
Según informó el colectivo a través de un comunicado, la turbera ‘Xan de Llamas’ se encuentra incluida en el catálogo de Zonas Húmedas de Interés Especial de Castilla y León, y ubicada dentro de la Red Natura 2000, en concreto dentro de la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) Montes Aquilanos y del Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) Montes Aquilanos y Sierra del Teleno.
En concreto, se trata de una turbera acidófila considerada como hábitat de interés comunitario, de acuerdo con la Ley del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad. Para los ecologistas, el papel de las turberas resulta «muy importante» al disponer de un carácter «eminentemente relicto». De hecho, la escasa superficie que ocupan en el contexto de Castilla y León es «un buen indicador» de su «originalidad» en la Comunidad, así como de su «relevancia» desde el punto de vista de la conservación, ya que su flora es «sumamente original» y sirve de refugio a especies más septentrionales y a plantas con originales adaptaciones.
Ecologistas en Acción recordó que esta turbera resultó dañada en 2003 como consecuencia de un incendio debido al ejercicio «imprudente» de maniobras militares en la zona en un momento en el que la climatología «lo desaconsejaba». Por eso, calificaron de «inconcebible» que ahora la «torpe ejecución» de un cortafuegos «invada y dañe» este hábitat «tan singular» cuando, por el contrario, debería haber servido para protegerlo.