Diario de León

HUERGA DE FRAILES

La ex mujer del violador de ancianas dice que él no salió de casa el día de la agresión

«Si me da bien el primer golpe me deja en el sitio», asegura la apaleada en el juicio.

Andrés López.

Andrés López.

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A. Domingo | Redacción
León

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Una tendinitis en un brazo le obligaba a guardar cama y le impedía conducir desde Quiroga (Lugo) hasta León. Es el principal argumento de la defensa de Andrés López López, conocido como el violador de ancianas, al que se le atribuyen cuatro agresiones sexuales en la provincia y que ayer fue juzgado por un presunto delito de lesiones a una mujer de 60 años, cometido el 6 de agosto del 2009 en la carretera de Huerga de Frailes (municipio de Villazala) a Matalobos del Páramo (término de Bustillo del Páramo), por el que el Ministerio Fiscal solicita una pena de tres años y seis meses de prisión.

El argumento tiene su principal apoyo en la declaración de la ex esposa de López, cuya declaración fue admitida a petición de la defensa en el juicio celebrado ayer. Sin embargo el magistrado del Juzgado de lo Penal número 1, acordó continuar la vista el miércoles que viene ante la incomparecencia de una guardia civil, citada como testigo.

«Le juro por Dios que yo estaba en cama y en abril había vendido la furgoneta», manifestó el acusado a preguntas de la Fiscalía a propósito de su dolencia y del vehículo que se vio en el lugar del suceso. La ex esposa de López indicó que el día de autos, guardaba cama cuando ella salió de casa para ir a trabajar a primera hora de la mañana y que lo mismo hacía cuando regresó a la hora de comer.

Sin embargo, a la víctima de la paliza no le cabe duda de que Andrés López fue el hombre que le atacó en repetidas ocasiones con el palo de una azada. Ayer dijo recordar en especial la nariz del inculpado. Sobre la agresión indicó que «si me da bien el primer golpe me quedo allí», dijo. La mujer, que declaró por videoconferencia, señaló que los golpes tenían por objetivo su cabeza y se produjo otras lesiones en las rodillas cuando se arrastraba intentando esquivar el palo. La advertencia de la víctima de la posible llegada de su marido puso en fuga al inculpado, dejándola a ella malherida, «como cuando matan a un cerdito, sangrando por todos los sitios», explicó.

Condenado en febrero a 10 años de prisión por una violación en Entoma (Orense), Andrés López permanece en prisión desde que fue detenido en julio del 2010. Se le cree autor de una violación, que aún está pendiente de juicio, en el mismo lugar del apaleamiento.

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