La sequía obliga a cortar el agua por las noches en San Justo de la Vega
El gasto diario de los mil habitantes del pueblo ronda los 500 metros cúbicos.

La vegetación ha invadido el cauce del río Tuerto hasta confundirlo con el paisaje.
El Ayuntamiento de San Justo de la Vega ya se ha visto obligado a tomar medidas para paliar la falta de agua para el abastecimiento debido al bajo caudal del río Tuerto. Que lleve tan poca agua se debe, principalmente, al bajo régimen de lluvias de este año y las altas temperaturas que acentúan la sequía. «Por el momento hemos tenido que cortar el suministro por las noches, cada vez gastamos más agua y hay menos», sentenció Avelino Vázquez alcalde del municipio. Esta medida afecta en torno a mil vecinos, de los cuales el consumo diario alcanza los 500 metros cúbicos, una cifra considerablemente elevada. Además, el bajo nivel del pantano de Villameca tampoco ayuda a garantizar por mucho tiempo el suministro.
Por otra parte, ha señalado que, aunque ya no es algo que sorprenda que el Tuerto lleve poca agua, este año lleva incluso menos de lo habitual en estas fechas. Con las previsiones que indican que el déficit del agua se va a incrementar, el consistorio se mantiene a la espera de la propuesta de la Junta o de la Diputación provincial de un Plan Hidrológico, para solicitar la apertura de un nuevo pozo que les garantice, al menos, el suministro esencial para las labores de agricultura y domésticas.
En un camino intermedio se encuentra Riego de la Vega, donde por el momento no se puede afirmar que haya sequía, pero se empiezan a notar los primeros síntomas que hacen prever con toda seguridad que la va a haber. «El abastecimiento de aguas es algo primordial, la buscaremos debajo de las piedras si hace falta», sentenció el alcalde Miguel Ángel Martínez. Por otra parte, añadió que de todos modos esta situación no es nuevo ni sorprende, ya que es sabido por que el Tuerto es deficitario en aguas casi siempre.
Con un poco más de holgura en el suministro de aguas se encuentran en Santa María de la Isla, aunque tampoco les sobra. «Estamos al límite, muy justos», afirmó el alcalde Camilo Rodríguez. Para paliar lo que pueda venir han hecho un presa para estancar algo de agua que permita un poco más de abastecimiento, pero también tienen claro que este año hay zonas que están mucho más secas que en los periodos precedentes.
En Valderrey todavía no sufren las consecuencias de la escasez del río Tuerto, aunque preven que las va a haber. Desde hace dos años, en septiembre tienen que solicitar ayuda a la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) para garantizar el suministro. Puede que este año, dado que el régimen de lluvias ha sido inferior, la petición se adelante.
En Astorga, ya se tomaron medidas para garantizar el suministro, además la toma de agua de la ciudad se encuentra en una zona con mayor caudal.