pinos
La Junta multa al Ayuntamiento de Mieres por el toro «prindao» del 2011
. La sanción, ya pagada, asciende a 3.000 euros por trasladar al animal a Asturias sin la correspondiente guía.
El caso del toro «prindao» el pasado otoño en el Puerto de Pinos por la guardería de Mieres no ha pasado desapercibido para las autoridades autonómicas. La Consejería de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León ha sancionado al Ayuntamiento de Mieres por llevarse el toro aprehendido en el municipio de San Emiliano al Principado, sin contar con la correspondiente guía, «que la Unidad Veterinaria de Villablino no podía facilitarle al no ser el dueño del animal», puntualizan. El semental, propiedad de un ganadero asturiano, que pastaba en Pinos, fue retenido por la guardería del Ayuntamiento de Mieres, sin consentimiento de su dueño y sin la guía preceptiva, por incumplir el reglamento de uso y gestión del Consistorio asturiano, que lo transportó al Principado. Como la medida se adoptó en suelo leonés, y el traslado sin guía está sancionado en la Ley 6/1994, de 19 de mayo, de Sanidad Animal de Castilla y León, la Consejería abrió a Mieres expediente sancionador por una falta grave, que se salda con 3.000 euros de multa.
Trámite normal
La Junta confirma que esa penalización ya está abonada y que se enmarca «dentro de los trámites normales de vigilancia de la legislación animal». Sin embargo, para el abogado de las pedanías de Pinos, Carlos González-Antón, «es un hecho gravísimo que el Ayuntamiento de Mieres de manera ilegal, y en perjuicio de los ganaderos leoneses, ejerza competencias en nuestro territorio, pues, de conformidad con la Ley de Bases de Régimen Local, los ayuntamientos sólo pueden ejercer sus competencias dentro de su término municipal, y Pinos, no sólo está fuera del municipio de Mieres, sino incluso en una provincia diferente».
El servicio territorial de Agricultura y Ganadería reconoce, no obstante, que Mieres «tuvo que hacerse cargo del animal porque su dueño lo hacía y personal de ese ayuntamiento tuvo que alimentarlo y cuidarlo».