Rescatan a 9 jóvenes y dos monitores atrapados en un desfiladero de Picos
El Greim de Sabero los bajó en ocho horas con cuerdas por una complicada garganta.
Un grupo de nueve jóvenes valencianos de 17 años de edad y sus dos monitores fueron rescatados ayer sanos y salvos por dos miembros del Grupo Especial de Rescate en Montaña (Greim) de Sabero, tras una complicada operación de salvamento que se prolongó durante ocho horas.
Según fuentes de la Guardia Civil, los rescatados, que procedían del campamento juvenil La Pola de Gordón, se habían quedado enriscados el día 7 al borde de una cascada, en una garganta de difícil acceso perteneciente al municipio de Ponga (Asturias), cerca del desfiladero de Los Bellos, donde pasaron toda la noche. Los menores y sus monitores pretendían llegar a Amieva desde Soto de Sajambre, en la vertiente leonesa de los Picos de Europa, pero quedaron atrapados en las inmediaciones del río Pandiello.
Un tercer monitor que les esperaba en la localidad asturiana de Cangas de Onís fue quien dio, sobre las 17.30 horas de ayer, el aviso de que sus compañeros se encontraban perdidos, según confirma el servicio de emergencias del 112 de Asturias, que movilizó al Grupo de Rescate de Bomberos del Principado con el aparato medicalizado de la entidad. Una hora después se sumaron los agentes de la base de Sabero, que también salieron en su búsqueda en helicóptero.
Tras varios rastreos, los avistaron a las 19.18 horas junto a una cascada donde no podían aterrizar «por ser abrupta y con una gran arboleda, de ahí que decidieran efectuar un apoyo parcial sobre un patín del helicóptero para dejar bajar a dos especialistas, que se encaminaron hacia el grupo de excursionistas tras varios destrepos», señalan.
A las ocho de la tarde consiguieron llegar físicamente hasta los jóvenes y sus monitores, buscaron dónde amarrar las cuerdas e iniciaron el descenso por la cascada, que manaba agua, uno a uno hacia el río, con maniobras de hasta nueve rapells. La delicada operación de rescate se prolongó durante ocho horas, hasta las cuatro de la madrugada, de ahí que el salvamento nocturno se efectuara con varias «linternillas».
Los adolescentes y sus cuidadores fueron sujetados con los denominados arneses de circunstancia y gracias a la pericia de los dos especialistas del Greim de Sabero llegaron sin problemas hasta el cauce del río, que remontaron luego hasta Casielles, en la N-625. Allí otros dos civiles de Sabero les esperaban para ayudarles y trasladarles junto a los familiares que les aguardaban en Riaño.
Segunda noche
El monitor que dio la voz de alarma había explicado a los servicios de emergencias que los integrantes del grupo, antes de perderse, estaban equipados con comida, agua y sacos de dormir, lo que les permitió pasar en relativas buenas condiciones la noche en la montaña. La zona posee una mala cobertura de telefonía, pero había podido contactar con ellos para saber que se encontraban bien. El helicóptero asturiano regresó a su base en Ponga, tras comprobar que era imposible utilizar la grúa desde el aire para evacuarlos y que el acceso por tierra era muy difícil. Preveían volver ayer por la mañana con material de montaña, de descenso de cañones, cuerdas y polipastos, pero no hizo falta, ya que la acción de los especialistas del Greim de Sabero, que optaron por intentar llegar al grupo para evitar que pasaran una segunda noche bajo la cumbre del pico Valdespino, permitió poner punto y final a la aventura antes.