villablino
La feria de alfarería y los entibadores protagonizan las fiestas de San Roque

Durán (segunda a la derecha) en la inauguración de la feria.
Continúan las festividades en honor a San Roque, en las que en la jornada de ayer destacó la IV Feria de Alfarería y la exhibición de entibadores.
Por una parte, la muestra de alfarería fue inaugurada en la Plaza Luis Mateo Díez, contando con la presencia de la alcaldesa, Ana Luisa Durán. Cuenta con un total de 15 expositores de distintos puntos de la geografía española como Badajoz, Zamora, Almería o León, entre otros. Asimismo, uno de los maestros que viene por primera vez para formar parte de esta feria es el alfarero Isaac Cívicos de El Perdigón en Zamora.
En esta edición el alfar de pereruela de Zamora llevará a cabo una tinaja gigante de un metro de altura, aproximadamente, que al igual que otros elementos realizados en esta muestra en ediciones anteriores será donada al Ayuntamiento.
En su acto inaugural, el presidente de alfareros de Castilla y León, Miguel Ángel González, señaló que van a continuar apostando por esta muestra en la capital lacianiega, y aseguró conocer las dificultades por las que atraviesa la comarca en el sector minero, «al igual que vosotros, también los alfareros tenemos necesidades», sentenció. Asimismo, señaló que este tipo de muestras se organizan en capitales españolas y que Villablino es la localidad más pequeña donde se lleva a cabo.
Para finalizar, tanto el ayuntamiento como la organización (Finral) animaron a los lacianiegos y visitantes a ver los diferentes elementos que ofrecen, desde utensilios de cocina hasta muñecas de decoración.
Por otro lado, respecto a la exhibición de entibadores, participaron un total de siete parejas, entre locales y foráneos, los cuales debían colocar un cuadro de galería, montado sobre una armadura metálica, que posee las mismas medidas que la galería de una mina. Los concursantes dispusieron de 60 minutos para realizar la labor, que finaliza cuando el entibador y su ayudante se presentan ante el jurado con la herramienta. La escasez de presupuesto ha hecho que este año en vez de ser concurso, como tradicionalmente, se haya convertido simplemente en una exhibición en la que no hay premio.
Por otra parte, al igual que en años anteriores, los participantes tuvieron una recepción en el consistorio lacianiego y desde ahí se dirigieron hasta el monumento del minero para colocar la ofrenda de la corona de laurel, acompañados por la música de la gaita de Ricardo, más conocido como El pájaro.