Dos mil mineros del grupo Alonso irán a la huelga tras el plantón de la empresa
Ni Uminsa ni las diecisiete subcontratas acuden a la reunión convocada por el Serla. .

Representantes sindicales, tras el plantón de Uminsa y las subcontratas.
El sector de la minería se prepara ya para una nueva huelga indefinida. Los sindicatos convocarán hoy mismo el parón que afectará a 2.000 trabajadores de las empresas del grupo Alonso después de que ni representantes de Uminsa ni de ninguna de las 17 subcontratas citadas se presentaran ayer en el acto de mediación convocado en Ponferrada por el Servicio Regional de Relaciones Laborales (Serla) de la Junta de Castilla y León. El miércoles o el jueves a lo más tardar la huelga será ya una realidad, transcurridos los cinco días exigidos por la legislación vigente para notificar a las empresas afectadas la medida.
Los turnos de seis días de trabajo y tres de descanso sin contar fines de semana ni festivos que quiere implantar la empresa en los cielos abiertos es una aberración para los mineros, que perderían 200 euros mensuales en el mejor de los casos. Precisamente al respecto, el secretario regional de MCA-UGT, Manuel Luna, lamentó ayer que la patronal quiera «cargar a los trabajadores los recortes que ha sufrido del Gobierno» y consideró una «total falta de respeto» y un «desprecio» que ningún miembro de la dirección se presentara en la reunión. Así, tras levantar el acta, la parte social informó a los trabajadores de lo sucedido y se nombró un representante para cada empresa, dado que «el 90 por ciento» de ellas carecían de él, según explicó el delegado de personal del grupo Alinos, Jorge Díez.
Ahora se inicia el proceso para paralizar de nuevo la actividad en cuatro sectores distintos: la minería propiamente dicha, el metal, la construcción y el transporte. Ello, sólo diez días después de que el comité de Uminsa desconvocara una huelga de 78 días y los operarios regresaran al tajo.
El presidente del comité intercentros de Uminsa, Guillermo Sánchez, es consciente del desgaste que la medida supone, y reconoce que no es lo mismo iniciar una huelga desde cero que con una carga previa de dos meses y medio de protestas. No obstante, esto es lo único que les queda para evitar que los mineros vuelvan a ser los paganos de los ajustes. De hecho —recordó IU de Fabero— «después de la segunda Marcha Minera, Alonso despidió a 82 trabajadores y cada dos por tres dejaba de pagar las nóminas».
A los mineros leoneses se sumarán también los asturianos de las explotaciones a cielo abierto de Cerredo y Tormaleo, unos 150 en total. Pese a que ellos han denunciado ya la falta de información que reciben de sus sindicatos, han anunciado su intención de acatar de forma unánime el parón con los mismos plazos marcados en la vertiente leonesa. «En Asturias van a hacer la convocatoria de huelga en cuanto tengan la nuestra», apuntó Manuel Luna. Fonfría hará lo mismo.