La minería presenta en Trabajo la convocatoria de huelga para el jueves
Uminsa y las subcontratas guardan silencio pese a haber recibido la notificación del paro.

El cielo abierto la Gran Corta de Fabero, en la imagen, volverá a paralizar su actividad.
A partir de las 00.00 horas del jueves 23 de agosto la minería volverá a estar en huelga con carácter indefinido. Los sindicatos presentaron ayer, a las 13.00 horas, en Trabajo la convocatoria de paro y enviaron un burofax a cada una de las 18 empresas del grupo Alonso —Uminsa y 17 subcontratas— que se verán afectadas por la paralización absoluta de la actividad, tanto en las explotaciones a cielo abierto como en las minas de interior. Igualmente, la medida se extenderá a los sectores de la construcción, el metal y el transporte. En cuestión de cinco días, unos 2.000 trabajadores abandonarán de nuevo sus puestos de trabajo en señal de protesta por la modificación de jornada y la reducción de sueldo que Victorino Alonso pretende introducir en los cielos abiertos desde finales de este mismo mes.
Mientras los sindicatos aceleran el proceso administrativo, la patronal minera sigue sin pronunciarse. Diario de León intentó contactar sin éxito con alguno de los responsables de la empresa, que mantienen un mutismo absoluto. Aún así, los sindicatos han podido saber que el jueves —dando plantón a la parte social y a las mediadoras del Serla— «la empresa se reunió por separado con representantes de las distintas subcontratas para ver si firmaban un acta de acuerdo para el cambio de los horarios», informó el secretario provincial de MCA-UGT, Manuel Luna, apuntando también que, según sus informaciones, «nadie firmó ningún acta».
Las federaciones sindicales no quieren dejar ningún cabo suelto y por eso ayer actuaron con diligencia, enviando burofaxes para que quede constancia por escrito de que la notificación se ha hecho efectiva. La legislación obliga a que las empresas sean informadas cinco días antes del inicio de la huelga. Lo siguiente será elaborar un calendario de movilizaciones que contemple las medidas de presión que se van a llevar a cabo. «La idea es centrarse únicamente en el grupo Alonso, sin entrar en conflicto con los mineros de otros grupos», expresó Manuel Luna.
Mientras en León las cosas siguen el ritmo marcado por la parte social, en Asturias aguardan para subirse al carro de la huelga orquestada desde la vertiente leonesa. No obstante, en los cielos abiertos de Cerredo y Tormaleo se plantea un problema importante. «Ninguno de los trabajadores quiere formar parte del comité de huelga por miedo a despidos», afirmó el secretario provincial de MCA-UGT, considerando que «no se puede nadar y guardar la ropa al mismo tiempo» y confiando en que definitivamente los sindicatos asturianos encuentren la solución, pues son conscientes de que los mineros de su vertiente apoyan la huelga de forma unánime.
Connivencia con Soria
El coordinador provincial de IU, Santiago Rodríguez, denunció ayer «la connivencia en el tiempo de las estrategias de destrucción de las comarcas mineras por parte del Gobierno y de Victorino Alonso» y criticó la actitud del empresario que «primero apoya las movilizaciones en defensa de la minería, luego se separa de ellas para aprovecharse, negocia unilateralmente con el Gobierno y cuando se rompe la unidad sindical y termina la huelga les mete otro hachazo en forma de modificación de las condiciones de trabajo».