LA ROBLA
Los moteros ceden el paso a los artesanos que conquistan el centro de la localidad

Al fondo de la feria se podían divisar las motos.
La localidad roblana clausuró ayer la décima edición de la concentración motera Caimanes 2012 con un gran éxito de participación, que ayer quedó reflejado con la celebración de la Feria de Artesanía y Alfarería, que la organización preparó de forma paralela a la fiesta del motor. Pero sin duda, alrededor de las dos del mediodía, moteros y vecinos se preparaban para degustar una monumental paellada que se había preparado para la ocasión y que los asistentes a la fiesta compartieron en las terrazas de los distintos establecimientos hosteleros del centro de la villa.
Las expectativas de la fiesta motera fueron positivas y desde la organización, que corrió a cargo del pub Viaggi, se espera que los moteros sigan acudiendo a esta gran fiesta del motor que cada año congrega a los amantes de las dos ruedas de diversos rincones de la geografía nacional. De esta forma, la Feria de Artesanía se clausuró a última hora de la tarde de ayer también con éxito de ventas.