SEO asegura que el urogallo sigue protegido y pide que sea prioritario
En torno a la polémica suscitada estos días por el olvido de este ave lengendaria por parte de la Unión Europea en el catálogo de Comercialización de Especies Protegidas, SEO/BirdLife, junto con otras organizaciones también de carácter medioambiental como Filón Verde y la Asociación para la Conservación del Urogallo (ACU), han querido aclarar que el urogallo cantábrico sí está protegido por la legislación europea.
En una nota de prensa conjunta han precisado que la Comisión europea nunca ha manifestado su intención de desproteger al urogallo, el catálogo de Comercialización de Especies Protegidas pretende proteger únicamente a la flora y fauna que esté amenazada por el comercio, mientras que el declive de este ave se debe a otros factores, como la destrucción de su hábitat por la actividad humana o la competitividad con otros herbívoros y la depredación de los carnívoros de su entorno.
Por otra parte, han precisado que este se trata de un nuevo reglamento que viene a sustituir las anteriores versiones del texto de 1997 sobre comercio internacional de especies amenazadas y, el urogallo no ha estado presente ni en la versión original ni en ninguna de las posteriores modificaciones, por lo que no es de extrañar que tampoco figure en la presente lista.
Pero no aparecer en el listado no tiene nada que ver con su desprotección. Se trata de una especie amparada, además de por las leyes nacionales y autonómicas, por las europeas, pues en la Directiva de Aves europea se explicita que se trata de una especie protegida e indica que está prohibida su comercialización en aquellos países en que este protegida, como es el caso de España.
A nivel nacional está incluida en el Catálogo de Especies Amenazadas con la categoría de En Peligro de Extinción. A nivel autonómico está incluido en los catálogos de protección de Galicia, Aragón, Asturias, Cantabria y Navarra. Por su parte, en Castilla y León se ha puesto en marcha un Plan de Recuperación específica para la especie.
Las tres asociaciones han querido concluir que «la conservación de las últimas poblaciones de urogallo debe ser una prioridad, y puede ser compatible con una gestión sostenible de los recursos naturales, siempre que se cumpla con rigor la legislación medioambiental».