El Parlamento Europeo aprueba el sello de calidad para el carbón con garantías
El Parlamento Europeo aprobó ayer la creación de un sello de calidad para el carbón. El pleno de Estrasburgo votó favorablemente una resolución que pide al ejecutivo comunitario que establezca un mecanismo de control que impida la importación a la Unión Europea de productos mineros extraídos sin garantías sociales, laborales, ambientales y de seguridad, según informa la agencia Ical.
Los eurodiputados, además, animan a la Comisión Europea a establecer una etiqueta de calidad que garantice unos estándares mínimos en cuanto a derechos laborales, normas de seguridad y respeto al medioambiente. El texto ha sido una iniciativa de la eurodiputada socialista asturiana María Muñiz, que ha mostrado satisfacción por una votación que «supone un paso más en la defensa del carbón y un respaldo al sector de la minería en España por parte de las instituciones europeas», según declaró.
De hecho, la idea de crear un sello de calidad para el carbón no es nueva. Ya el pasado mes de marzo, un grupo de eurodiputados socialistas de regiones mineras españolas —formado por la castellana y leonesa Iratxe García, los asturianos María Muñiz y Antonio Masip, los castellano-manchegos Miguel Ángel Martínez y Sergio Gutiérrez, y la aragonesa Inés Ayala, entre otros— pidieron al comisario europeo de Energía, Günther Oettinger, que introdujera un sello de seguridad europeo que acreditara al carbón extraído en minas que cumplen con los máximos criterios de seguridad. Los eurodiputados sostenían que, mientras en la UE algunas empresas mineras han llevado a cabo inversiones importantes en materia de seguridad que han hecho disminuir la siniestralidad laboral, parte del carbón que llega a Europa proviene de minas donde no se respetan criterios estrictos de seguridad. Y por ello reclamaban la creación del sello de calidad.
Una idea que en su día no encontró una respuesta en firme por parte del comisario Oettinger pero que ayer sí obtuvo el apoyo de la Eurocámara. «Se trata de una pequeña victoria en la batalla por el futuro de la industria minera», declaró Muñiz, que insta a la Comisión Europea «a no hacer oídos sordos» a la propuesta, que pretende que se respeten las condiciones de trabajo en las minas, tanto dentro como fuera de la UE. La votación del texto a mano alzada recibió el apoyo de todos los grupos políticos de la Cámara.