El abandono del cultivo de remolacha podría reducir su superficie en un 30%
La provincia pasará de sembrar 7.200 hectáreas en el 2011 a 4.500 el año próximo.

La UGT asegura que la azucarera de La Bañeza tiene garantizada su continuidad.
Las organizaciones profesionales agrarias (opas) Asaja y Ugal-UPA anuncian un importante retroceso en el cultivo de la remolacha para la próxima campaña, pese a las medidas que presentó la semana pasada Azucarera Ibérica de apoyo al sector, adoptadas una vez que la Consejería de Agricultura decidió retirar la ayuda de tres euros por tonelada. Desde Ugal-UPA se habla de un 30% menos de superficie de cultivo, mientras que en Asaja se indica que el abandono «será importante». Es decir, que de las 7.200 hectáreas sembradas para la campaña 2011/2012 se puede pasar a 4.500 para la de los años 2013 y 2014.
El secretario general de Asaja, José Antonio Turrado, cuyo sindicato calificó la semana pasada de insuficiente el nuevo precio estipulado por Azucarera Iberia para paliar la retirada de la ayuda de la Consejería de Agricultura a la producción, sin embargo, considera positivo que «el agricultor conoce las reglas del juego, que se han puesto encima de la mesa antes de la próxima siembra», señaló Turrado, que vaticina «una caída importante en la siembra de la remolacha».
La rentabilidad
Y es que con los datos que ha facilitado la industria —los dos euros por tonelada producida, el compromiso de mantener el cultivo y el aliciente a las entregas tardías, que debe formalizarse ahora— «los agricultores harán sus cuentas y no se les puede pedir visión de futuro y que hay que mantener abierta azucarera La Bañeza. Si la empresa deja caer el cultivo...»
Turrado estima que la última azucarera leonesa «tiene para tirar dos años a medio gas», refinando azúcar de importación y moliendo «lo que haya en el campo». El problema vendrá después: «Siempre se puede retomar el cultivo, pero la experiencia indica que el retorno siempre es malo y que los agricultores que superan los 55 años no regresan nunca».
El secretario general de Ugal-UPA, Matías Llorente, estima que la caída del cultivo para la campaña 21013/2014 puede alcanzar hasta un 30% de la superficie actual. Es decir, que las cerca de 6.500 hectáreas cultivadas para la campaña de este año, podría quedarse en algo más de 4.536. «Las cantidades que propone Azucarera son una miseria. Cumplir con un rendimiento y mantener el cultivo durante tres campañas y la entrega tardía tan sólo lo van a hacer aquellos que se han acogido a un plan de mejora», que les obliga a mantener el cultivo para cobrar las ayudas.
Sin embargo, para el líder sindical la caída de la superficie de cultivo no significará que la fábrica de La Bañeza deje de cumplir sus objetivos, como sucede este año, porque «la remolacha tiene mayor riqueza». Llorente señala que la situación de otros cultivos —maíz y cereal, que presentan buenos precios—, llevará a los remolacheros a los cultivos más rentables.