Un retablo de gran valor desaparecido sin dejar rastro
Gracias a las indagaciones realizadas por Isaac Celestino Huerga, Tinuco, para la elaboración de la exposición, se ha certificado la existencia de un retablo de gran valor artístico que desapareció sin dejar rastro.
Existen escritos que hablan de él. Se encontraba en la antigua iglesia parroquial, hoy también desaparecida, situada en las proximidades del actual cementerio.
En el año 1930 el Volumen III de A history of Spain Painting , publicado por Harvard University Press, en el capítulo XLI dedicado a estudiar la obra y escuela de Nicolás Francés menciona en la página 334 como de gran interés «un retablo sobre el altar mayor de la ermita que ahora reemplaza la abandonada iglesia parroquial en la aldea de Ribera de Grajal». Otra referencia de su existencia data del año 1896 con motivo de una visita del obispo, éste recogía entre sus notas la existencia de la mencionada iglesia «con un gran retablo que conviene conservar».
Hoy nadie es capaz de concretar qué fue de él y los vecinos más mayores apenas consiguen definir cómo era.