Llorente y López pedirán a Carrasco un grupo de no adscritos en la Diputación
«El PSOE ha perdido el norte y ahora totalmente el sur», dice el alcalde de Cabreros.

Matías Llorente y Cristina López, en una rueda de prensa sobre Valderas el pasado año.
La crisis en el Ayuntamiento de Valderas, con la dimisión de la alcaldesa, Cristina López, y su baja del Grupo Socialista en la Diputación también tendrá consecuencias en la institución provincial. El alcalde de Cabreros del Río, Matías Llorente, antes diputado socialista y desde septiembre no adscrito, afirmó ayer que la próxima semana mantendrá un encuentro con López, quien ya se ha puesto en contacto con él para unir sus fuerzas en la Diputación. Llorente señaló que pedirá en unos días a la presidente de la institución provincial, Isabel Carrasco, una reunión para socilitarle la creación de un grupo de diputados no adscritos. «El problema es que la Diputación no tiene un reglamento interno de funcionamiento y nuestra intención es unirnos en un grupo para coordinar nuestras acciones», señaló Llorente, que aseguró que esta medida «es la mejor solución para poder trabajar para los alcaldes de la provincia y especialmente para el medio rural».
El secretario provincial de Ugal, que anunció el pasado agosto la ruptura de su organización con el PSOE de León, asegura que Cristina López «es una compañera con la que he tratado en la Diputación y a la que el PSOE no ha hecho caso nunca». Asegura que los problemas a los que se ha enfrentado en el Ayuntamiento de Valderas han sido graves «y en vez de echarle una mano no le han facilitado ningún asesoramiento ni ayuda». Más bien al contrario, según Llorente, que acusa al partido dirigido por Tino Rodríguez de haber vertido mentiras en los últimos días «sobre la contratación de su marido y las supuestas entrevistas que ha mantenido por Tino Rodríguez, que no han existido».
Asegura Llorente que con la crisis generada en Valderas, la dirección del PSOE de León «ha perdido el norte y ahora también puedo decir que ha perdido totalmente el sur», en un juego de palabras para enfatizar la precaria situación del Partido Socialista en esta demarcación de la provincia, en donde él buscará apoyos de cara a su aventura fuera del PSOE para la contienda electoral municipal del 2015.
Para él, la Ejecutiva del PSOE «no representa a los socialistas de León». «Son sólo un grupúsculo que regenta en partido pero lo están desintegrando enfrentándose a toda la gente», concluye.
Sin pleno
La sesión plenaria para la formalización de la dimisión de Cristina López como alcaldesa se está haciendo esperar. Han pasado cinco días desde el registro de su renuncia, el pasado lunes en el Ayuntamiento, y la corporación municipal aún no tiene decidido el día de la sesión. La ausencia de la secretaria municipal, de baja por enfermedad, retrasó la convocatoria del pleno, pero su incorporación a su puesto de trabajo el pasado jueves no la ha concretado.
Así, se ralentizan los plazos para que el municipio normalice su indefinición política. Una vez que la alcaldesa formalice su dimisión ante la corporación en el pleno, la ley da un plazo no superior a diez días para la convocatoria de la sesión para la elección de nuevo alcalde. Será entonces cuando los dos grupos políticos PSOE y PP —con tres y cuatro concejales, respectivamente— definan su responsabilidad en la gestión municipal tras el anuncio de los socialistas de no presentar una candidatura.