La madera del fuego de Castrocontrigo se vende en 2,22 millones de euros
La industria presentó 38 plicas por los 13 lotes de pinos resultantes del incendio.

Las madereras visitaron uno de los lotes desiertos una vez terminada la subasta.
Los 492.000 metros cúbicos de madera de pino resultantes del incendio de Castrocontrigo se vendieron ayer en 2,22 millones de euros, poco más de un 12% del valor de la tasación que realizó la junta de Castilla y León y que se utilizó como precio de salida.
Por el salón de plenos del Ayuntamiento de Castrocontrigo pasaron secretarios municipales y presidentes y vocales de las nueve juntas vecinales que enajenaban la madera ante los funcionarios de la Administración autonómica y representantes de las licitadoras, que permanecieron allí hasta que se resolvió la suerte de los trece lotes, de los que dos (Castrocontrigo y Morla y Tabuyo) quedaron desiertos por su escasa rentabilidad económica.
Los lotes que alcanzaron un mayor precio fueron los dos de Torneros de Jamuz, con 414.750 y 406.915 euros, si bien los de Palacios de Jamuz y Tabuyo fueron los que más interés despertaron entre las madereras, con siete plicas para el de Palacios y otras tantos, si bien no se admitió una, para el primer lote de Tabuyo y otros cinco para el segundo de este mismo pueblo. Fue la localidad maragata la que siguió a Torneros de Jamuz en precio.
En cuanto al alza de los precios de salida, se situó entre un 5% del que menos incremento experimentó —uno de los de Torneros de Jamuz— y el 30,59% de aumento que se produjo en el lote de Palacios de Jamuz, con una plica que sumaba 49.925,50 euros al precio de licitación. También se ofrecieron 50.000 euros más sobre su precio inicial para el primer lote de Tabuyo, si bien el incremento en términos porcentuales supuso casi el 15% del precio inicial.
En total, se presentaron 38 plicas, correspondientes a 16 empresas, para los trece lotes de madera que deberá sacarse del monte en el plazo de un año.
La empresa que se adjudicó un mayor número de lotes fue Financiera de Maderas, S.A., con cuatro. Su representante, Enrique Rialga, señaló que debido al gran tamaño de los lotes, la subasta no dejaba sitio a la pequeña empresa. Si bien calificó de bajo el precio del metro cúbico, consideró hinchado el volumen de madera estimado, en favor de las juntas vecinales.
Terminada la subasta, los madereros visitaron uno de los lotes que se declararon desiertos, con el fin de ver la posibilidad de retirar la madera.