Aragón se plantea quemar toda su producción en la central de Andorra
El consejero de Economía de Aragón, Arturo Aliaga, planteó ayer que sea la central térmica de Andorra de Endesa la que se haga cargo de la combustión de todas las toneladas de carbón de Aragón para asegurar el funcionamiento y el futuro de esta instalación.
«Si hay una central que tiene futuro en el sistema energético nacional del carbón es la de Andorra y si hay una minería que puede ser competitiva a largo plazo es la de Aragón. Vamos a jugar nuestras cartas y la voluntad de esta consejería es defender hasta la última tonelada», indicó.
Con este objetivo de defender con «uñas y dientes» la minería del carbón, Aliaga aseguró que el Gobierno de Aragón lleva trabajando en este asunto desde antes de que el consejero de Industria de Asturias se pronunciara al respecto, según recoge Efe.
De hecho, explicó que ha mantenido encuentros con el Instituto del Carbón, las empresas mineras y con los sindicatos a la espera de que, el próximo viernes, se reúna con el secretario de Estado de Energía, Alberto Nadal.
«Quiero transmitir un mensaje de que hay que esperar, yo tengo que ver la cara del secretario de Estado y cuando discutamos sobre las cuestiones de Aragón, quiero ver que me contesta», en relación a la no renovación de las ayudas al carbón más allá de 2014. Sin embargo, a este respecto, señaló que a nadie debería sorprenderle el fin de este real decreto, ya que la fecha ya se conocía con antelación.
A partir de ahora, hay que intentar prorrogar este real decreto, pero aun con todas estas circunstancias, ha manifestado Aliaga, la minería aragonesa tiene «futuro», ya que es la que menos subvenciones públicas recibe, a pesar de que supone el 25 por ciento a nivel nacional.
Todas estas cuestiones son las que Aliaga trasladará al secretario de Estado «cara a cara», mañana con el deseo de que le dejen «trabajar hasta agotar todas las posibilidades». SEn este encuentro se abordará por un lado, la reducción de toneladas de carbón asignada a la Cuenca Minera de Mequinenza y a la de Ariño, un asunto que hay que resolver a «corto plazo», para que Aragón mantenga el peso que le corresponde a nivel nacional.