El Ayuntamiento gasta en este mandato 11.600 euros por cinco plenos en blanco
Alonso propondrá que se retome la periodicidad bimensual y confía en que se apruebe.
Con el de hoy el Ayuntamiento de Astorga ha presentado en lo que va de mandato cinco plenos vacíos de puntos en el orden del día. Esto se traduce en un gasto para las arcas municipales que rondan los 11.600 euros, 2.320 euros por cada sesión. Al año, 25.840 euros.
Todos los meses, ocho concejales, — de los diecisiete que forman la corporación—, tienen derecho a los 290 euros de retribución por pleno, pactados por los tres grupos municipales. Esta compensación va destinada a aquellos miembros de la corporación, siete de la oposición y uno del equipo de gobierno, que no tiene ningún tipo de dedicación.
Desde que se aprobó la periodicidad mensual de las asambleas, después de las elección municipales de mayo del 2011, ese año es, hasta la fecha, en el que más convocatorias vacías se presentaron. Hasta en tres ocasiones, —en el mes de agosto, octubre y noviembre—, el debate sólo se abrió en el turno de ruegos y preguntas. En el 2012, el último pleno del año siguió la misma dinámica y hoy vuelve a repetirse, debido a que el orden del día únicamente recoge la aprobación del acta de la sesión anterior, dar cuenta de las resoluciones de alcaldía y el turno de ruegos y preguntas que la Ley obliga a incluir en cada convocatoria.
La celebración mensual de los plenos salió adelante en julio del 2011 con los votos a favor de los grupos de la oposición, PP y PAL-UL. Una dinámica que ha dejado entrever un vacío de contenido en la ciudad para tantas convocatorias, dieciocho con la que se celebra hoy.
Ahora la alcaldesa, Victorina Alonso, quiere modificar esta periodicidad «porque ciertamente con la crisis y los recortes de las instituciones en las subvenciones hay menos cuestiones que debatir», confirmó. Al respecto, la regidora precisó que «la posibilidad de retomar las convocatorias bimensuales ya se planteó en el pleno de diciembre, aunque la oposición la rechazó, alegando que es el único órgano de debate de la ciudad». Sin embargo, la socialista puntualizó que «ciertos temas podrían tratarse en las comisiones u otras reuniones sin necesidad de la celebración de plenos mensuales».
Para Alonso, además, el volumen de población de la ciudad y el desembolso que cada cita supone para las arcas municipales, «son argumentos de peso para modificar la dinámica actual» y confía en «la actitud razonable» de los grupos de la oposición para convencerles y lograr el cambio.