Industria da un mes a las mineras para decidir su futuro entre tres opciones
Deberán aclarar si cierran este año, en el 2018 o si aguantan después sin ayudas.
El Ministerio de Industria ha dado tres plazos a las empresas mineras para que decidan su futuro y aclarar así cuál va a ser el escenario del sector en el nuevo marco de actuación que se está negociando, y que deberá estar fijado el próximo mes.
El documento que la Secretaría de Estado de Energía presentó en la reunión del pasado día 7 a empresas y sindicatos, y sobre el que se sientan las bases de la negociación, recoge una división de tres grupos para que las compañías sitúen en ellos a sus unidades de explotación. En concreto, el primer grupo incluirá a aquellas explotaciones que no pueden continuar después del 2014, sin la seguridad de venta de su producción que les otorga el procedimiento de restricciones, cuya regulación concluye el 31 de diciembre de este año. Las mineras que se acojan a esta opción deberán presentar un calendario de cierre de explotaciones que permita «una asignación más eficiente de los recursos escasos para trabajadores y empresa», según refleja el documento al que ha tenido acceso Diario de León. Adoptarán así un «acuerdo firme» de cierre con fecha de cese de actividad minera «cuyo incumplimiento supondría la pérdida de ayudas».
El texto incluye seis líneas de posibles ayudas para este grupo. Se trata, en primer lugar, de las destinadas a la producción, que se suprimirán desde el momento del acuerdo; en segundo lugar, las ayudas a costes sociales —que serán mayores en 2013 y decrecientes según el momento en que se produzca el cierre—; como tercera línea, habrá un impulso de empleos alternativos —a través de subvenciones a las empresas contratantes—; en cuarto lugar, se habilitarán ayudas a la formación para empleos alternativos; en quinto lugar, las empresas recibirán ayudas medioambientales, fijadas sobre la base del Plan de Cierre de la empresa y, en sexto y último lugar, Industria prevé que los stocks de mineral que acumulen dichas explotaciones se incluyan en restricciones para su quema en 2014.
Ayudas, pero menos
En el segundo grupo se incluirán aquellas empresas que tienen interés en seguir operando más allá de 2014 «pero son conscientes de la dificultad de continuar su operativa más allá de 2018, sin ayudas ni mercado asegurado». En este caso, recibirán ayudas a la producción, que serán decrecientes hasta el cierre; también ayudas para costes sociales, aunque en este caso «bajas incentivadas mucho menores que al grupo anterior», según reza el documento, que incluye, como en el grupo anterior, ayudas para empleos alternativos y a la formación para estos puestos de trabajo. El último paquete de ayudas para esta segunda opción se refiere a ayudas a la restauración que, advierte el documento, «serán menores que en el primer grupo de empresas».
Las supervivientes
Finalmente, Industria da una tercera opción, un grupo para las empresas que continuarán en 2019, que han de tener en cuenta que deben devolver las ayudas, concretamente las recibidas desde 2011, por lo que, según estima el Gobierno, «las ayudas percibidas por estas explotaciones deberían ser mínimas». Asímismo, se advierte de que estas mineras necesitan realizar contratos de suministro del carbón a largo plazo con las compañías eléctricas para sostenerse, ante el final de la compra incentivada de mineral autóctono. El documento recoge respecto a estas empresas que «se estudiará la adopción de medidas que ayuden a su competitividad de acuerdo a la memoria económica que presenten».
El Gobierno detalla en el informe su convencimiento de que «gracias a los avances técnicos y a las inversiones realizadas con las ayudas recibidas, existe una minería del carbón que puede ser viable en el largo plazo con unas rentabilidades adecuadas». Admite que es en la actualidad «el único recurso energético de origen fósil en España, lo que refuerza su carácter estratégico» y le asegura «un papel relevante en el mix energético».