Un club contra la crisis
Cuatro de las Mujeres Anticrisis doblan las prendas cedidas al ropero.
El grupo de Mujeres Anticrisis afronta este periodo de escasez como un club en el que la ayuda mutua se convierte en tabla de salvación para las familias. Tan sólo hace falta aportar alimentos, «cada una los que pueda», ropa que ya se no se utilice en la familia y que pueda beneficiar a otras y pagar una cuota mensual de 2,50 euros para hacer frente a gastos que no pueda soportar en un momento dado alguna de sus miembros. Con más de un año de desarrollo de la fórmula, importada de Colombia, las Mujeres Anticrisis han recogido suficiente ropa como para cubrir sus necesidades e incluso han realizaron una donación a Cáritas de La Bañeza.
La fórmula ha demostrado su validez, aunque también es cierto, explica Dora Sotelo, impulsora de la iniciativa, que pagar 2,50 euros al mes no es una nimiedad «cuando no hay trabajo y te han cortado la luz». La necesidad aprieta y, por eso, las 30 entusiastas que se iniciaron en el grupo son ahora 22, aunque «a las que no pueden pagar la cuota les hemos seguido ayudando», señaló Sotelo.