Los hongos atacan el cereal y dañan especialmente el trigo en Sahagún
La enfermedad se controla mejor en los regadíos, que han doblado el tratamiento.
La primavera húmeda y de temperaturas frescas que ha vivido la provincia ha favorecido el ataque de hongos al cereal en la Comunidad autónoma y se ha dejado sentir especialmente en el trigo de secano del área de Sahagún, según informó el presidente de Ugal-UPA, Matías Llorente, que indicó que este año la producción de cereales en la provincia «será mayor que el año pasado, pero dentro de lo normal», frente a los vaticinios de muy buena cosecha que auguraba la Consejería.
Llorente explicó que los hongos detectados son roya parda, amarilla y sectoria y para aquellos agricultores que no hayan tratado el problema con fitosanitarios supone «un problema gravísimo».
El secretario general de Ugal-UPA señaló que los hongos están más controlados en las áreas de regadío, donde «estamos acostumbrados a aplicar un tratamiento fungicida y este año han tenido que ser dos». En el secano, la cebada «está salvada», no así el trigo, cuya situación calificó de «muy mala», hasta el punto de que «existen parcelas en las que sólo ha quedado el tallo y la espiga. Llorente señaló que en ocasiones se ha recurrido a helicópteros para aplicar los tratamientos.
A la presencia del hongo hay que añadir el crecimiento de bromo, una mala hierba que este año se ha metido en los cultivos de la zona —cuyo nacimiento se ha producido también a consecuencia del clima— así como la presencia de los insectos «nefasia y cortacabezas», a los que Llorente no dio la importancia que a la roya.
En cuanto a la merma que puede suponer en la cosecha de cereal, Llorente no quiso aventurar cifras —«los especialistas son los que saben», dijo—, aunque señaló que los cereales se enfrentan ahora a «quince días muy difíciles y críticos» en los que granarán.
Llorente señaló que los tratamientos contra los hongos han supuesto un gasto adicional a los agricultores y que algunas parcelas «se han segado para forraje» como remedio a la situación.
Los hongos matan las hojas de la planta, influyendo en su desarrollo y, por tanto, en la formación del grano. La roya puede causar pérdidas de hasta un 20% en la producción, aunque éstas dependerán de cuándo se ha detectado el problema y se ha tratado el cultivo, ya que no se consigue la regeneración de las hojas. En una zona en la que no hay costumbre de tratar estos hongos —en provincias más húmedas se aplican por sistema—, algunos técnicos apuntaba ayer que los tratamientos han llegado tarde y que afectan más a las siembras tempranas. Además, las variedades de cereal que se siembran son, por lo general, más productivas, pero menos resistentes a las enfermedades. Las mismas fuentes señalaron que se advirtió hace dos meses de que se iba a producir un problema de hongos por las condiciones climáticas y apuntaron que los cultivos se vieron afectados en un primer momento por la sectoria y, ya debilitados, ofrecieron menor resistencia a la roya.