Agricultura aplicará este año un plan para controlar el avance de las plagas
La intención es hacer prácticas agronómicas en las parcelas.
La Consejería de Agricultura y Ganadería anunció ayer que desarrollará un plan experimental en toda la comunidad para valorar las posibilidades de control de plagas a través de un seguimiento exhaustivo de diferentes parcelas afectadas en las nueve, según informó Asaja tras mantener una reunión con la viceconsejera de Desarrollo Rural, María Jesús Pascual.
La estrategia consistirá en realizar en las parcelas distintas prácticas agronómicas, aplicando distintos tratamientos para calibrar la eficacia de estas variables y permitir fortalecer los controles en futuras campañas. Asaja destacó esta propuesta, aunque consideró que «en poco alivia a los agricultores afectados este año, que temen las pérdidas productivas que sin duda se confirmarán con la inminente cosecha».
Durante el encuentro, la organización agraria demandó soluciones a las plagas que invaden esta campaña los campos de cereal de la Comunidad Autónoma. Especialmente «dañino» este año es el ‘bromus’, un viejo conocido de los campos de cereal de la región, pero que tras una primavera tan lluviosa como la presente se ha extendido y en numerosas parcelas su avance podría significar mermas del 10 o el 20% en la producción final.
También la humedad ha multiplicado los problemas de hongos en cereal. Los campos más afectados son los de Soria, con la conocida como ‘roya amarilla’, enfermedad fúngica que seca la planta y el grano y reduce el rendimiento.
El presidente de Asaja de Castilla y León, Donaciano Dujo, acompañado en la reunión por representantes de Palencia, Soria y Salamanca, argumentó a la viceconsejera que el agricultor se enfrenta a plagas «para las que no hay un herbicida específico». De hecho, añadió, hay parcelas que se han tratado varias veces «sin ningún éxito».
Para Asaja, «detrás de esta persistencia de las malas hierbas están las dificultades para efectuar quemas controladas, una medida tradicional más eficaz y con menor coste económico para frenar el avance de las plagas».